Doña Carlota deja la cárcel: proceso seguirá en casa
Chalco, Estado de México – Esta tarde, Carlota “N”, conocida como “Doña Carlota”, abandonó el penal de Chalco tras recibir autorización para continuar su proceso legal en prisión domiciliaria. La decisión fue tomada por un juez que consideró su edad y condiciones de salud, como hipertensión y diabetes tipo 2, tras una audiencia de amparo promovida por su defensa.
La mujer de 74 años enfrenta cargos por doble homicidio y tentativa de homicidio. Los hechos ocurrieron el 1 de abril de 2025, cuando disparó contra presuntos invasores de su vivienda en Chalco, resultando en la muerte de dos personas. Este caso ha captado la atención pública, generando un debate sobre la legítima defensa y la justicia en casos de invasión de propiedad.
Al salir del penal, alrededor de la 1 de la tarde, doña Carlota fue recibida con gritos de apoyo por parte de familiares y amigos. “Espero que haya justicia porque todavía no acabamos con este proceso, todavía sigue hasta que seamos libres”, declaró al ser entrevistada por MILENIO Televisión.
Su hijo, Arturo Santana, expresó que la defensa de la familia se centrará en demostrar que actuaron en legítima defensa. “Hay una confesión explícita de uno de los involucrados que admite su culpabilidad en el despojo”, comentó Santana, refiriéndose a la sentencia de seis años de prisión contra Víctor “N”, quien reconoció su participación en la invasión.
El caso de doña Carlota ha marcado un precedente en el sistema de justicia del país, dividiendo opiniones sobre el derecho a defender la propiedad y la eficacia de las autoridades en prevenir estos delitos. Como medida cautelar, la abuelita de Chalco llevará un brazalete electrónico mientras cumple su arresto domiciliario.
Doña Carlota aprovechó la oportunidad para hacer un llamado a la denuncia de estos delitos de despojo, a pesar del miedo que sienten muchas personas. “Lo que hay que hacer es denunciar, pero la gente tiene mucho miedo porque no creen que nadie les hace justicia”, afirmó.
Su caso sigue siendo monitoreado por la opinión pública, y la decisión final dependerá de cómo avance el proceso legal que todavía enfrenta junto a sus hijos, Mariana y Eduardo, quienes permanecen en prisión.