Reyes de Inglaterra asisten a misa de Pascua sin las hijas del ex príncipe Andrés
En un ambiente marcado por la ausencia de las princesas Beatriz y Eugenia, la familia real británica se reunió este domingo para asistir a la tradicional misa de Pascua en la capilla de San Jorge, ubicada en el castillo de Windsor. Este evento se produce en medio de la controversia en torno al expríncipe Andrés y sus vínculos con el pederasta estadounidense Jeffrey Epstein.
Presencia Real
Los reyes Carlos III y Camila lideraron la comitiva real, acompañados por los príncipes de Gales, Guillermo y Catalina, junto a sus tres hijos: Jorge, Carlota y Luis. También estuvieron presentes la princesa Ana con su esposo Timothy Laurence, y el príncipe Eduardo con su familia.
La asistencia de la familia real británica fue bien recibida por los numerosos asistentes que se congregaron alrededor del castillo para saludarlos con mensajes de “¡Feliz Pascua!”.
Ausencias y Polémicas
Por acuerdo con el rey, las princesas Beatriz y Eugenia, hijas del expríncipe Andrés, no formaron parte del evento. Según fuentes de palacio, esto no implica que no sean invitadas a futuros compromisos familiares. Cabe recordar que, el año pasado, tanto Andrés como su exesposa Sarah Ferguson asistieron, pero en esta ocasión, su ausencia se siente en un momento delicado para la monarquía.
La controversia que rodea al expríncipe Andrés ha puesto a la familia real bajo un escrutinio más intenso. Las repercusiones de su relación con Epstein continúan afectando la imagen de la monarquía británica.
Contexto Familiar
El evento también fue significativo para los príncipes de Gales, quienes han reaparecido después de dos años de ausencia debido al tratamiento médico de Catalina, quien fue diagnosticada con cáncer a inicios de 2024. Su reaparición fue especialmente emotiva para los presentes.
En el trasfondo, las tensiones entre el príncipe Guillermo y su hermano, el príncipe Harry, siguen sin resolverse desde el funeral de la reina Isabel II. Expertos en la monarquía han señalado que Guillermo mantiene una postura distante, en especial con figuras cercanas a los duques de Sussex.
Con la familia reunida —aunque incompleta—, la ceremonia de Pascua de este año se convierte en un reflejo de las complejidades actuales dentro de la familia real, que continúa navegando entre tradiciones y desafíos contemporáneos.