Inversión Fija en México: 16 Meses de Caída en Medio de Incertidumbre
Inversión Fija en México Continúa a la Baja
La inversión fija bruta en México registró una preocupante caída interanual del 3.3% en enero de 2026, sumando así 16 meses consecutivos de descensos, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Este comportamiento económico se da en un entorno de incertidumbre debido a las políticas comerciales de Estados Unidos y la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
El segmento de maquinaria y equipo fue el más afectado, con una contracción del 9.8%, a pesar de que la construcción mostró un crecimiento del 3%. En términos mensuales, ajustados por estacionalidad, la inversión fija retrocedió un 2.2% respecto a diciembre de 2025, con una caída del 8% en maquinaria y equipo, mientras que la construcción avanzó un 3.8%.
Impacto en la Inversión Privada y Pública
La inversión privada mostró una disminución interanual del 4.5%, en contraste con un incremento del 3.8% en la inversión pública. Estos resultados reflejan la falta de confianza entre los inversionistas privados, quienes se ven afectados por las condiciones económicas globales y las políticas internas.
El contexto económico general de México también muestra señales de debilidad. Según el INEGI, la economía creció un 0.6% en 2025, evitando una recesión, pero la falta de dinamismo en el inicio de 2026 es evidente. El consumo privado, que representa una parte significativa del PIB, también mostró una contracción, lo que indica una menor demanda interna.
Perspectivas y Retos Futuros
Los analistas advierten que la economía mexicana enfrenta retos significativos en los próximos meses. La directora de la División Económica de Banco Base, Gabriela Siller, señaló que los indicadores de actividad económica sugieren una contracción trimestral del PIB en el primer trimestre de 2026. La debilidad en el consumo privado y en la inversión fija bruta son factores que podrían limitar el crecimiento económico en el corto plazo.
En resumen, la economía mexicana inicia 2026 con desafíos considerables, y la recuperación dependerá en gran medida de la estabilidad de las políticas comerciales internacionales y de un aumento en la confianza de los inversionistas.