Israel lanza ofensiva en Líbano; Hezbolá y tensiones regionales en aumento
En una escalada de violencia sin precedentes desde el inicio de la operación militar, Israel ha lanzado su mayor ataque coordinado en Líbano, afectando gravemente a áreas urbanas y fronterizas. Según el Ejército israelí, en una operación de corta duración, se atacaron más de cien centros de mando y posiciones militares en Beirut, el valle de la Bekaa y el sur del país.
La ofensiva, descrita por Israel como un ataque a infraestructuras de Hezbolá, incluyó centros de inteligencia y sedes de la organización, además de infraestructuras de lanzamiento de misiles y activos navales. Hezbolá fue acusado de involucrarse deliberadamente en el conflicto, lo que ha intensificado aún más las tensiones en la región.
Mientras tanto, el presidente libanés Joseph Aoun ha pedido una paz regional estable y duradera que incluya a Líbano, en medio de un alto el fuego de dos semanas entre Estados Unidos e Irán, que no incluye a Líbano ni a Hezbolá, según declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump.
La situación se complica aún más con la decisión de Irán de bloquear el Estrecho de Ormuz en respuesta a los ataques israelíes, un movimiento que ha sacudido los mercados energéticos mundiales. El cierre de esta vital arteria energética podría tener repercusiones económicas significativas, elevando los precios del petróleo a niveles históricos.
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, reafirmó que la ofensiva en Líbano continuará, mientras que las autoridades locales reportan decenas de muertos y heridos, aumentando la preocupación internacional por la estabilidad en la región.
La comunidad internacional observa con preocupación la situación en Líbano, donde la combinación de la ofensiva israelí, las tensiones con Irán y la exclusión de Líbano del alto el fuego entre Estados Unidos e Irán, podrían desencadenar una crisis humanitaria y una escalada militar de mayor alcance.