Sheinbaum impulsa soberanía energética con gas natural
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, ha presentado una ambiciosa Estrategia para Fortalecer la Soberanía Energética que busca reducir la dependencia de importaciones de gas natural, principalmente desde Estados Unidos. El plan consiste en tres acciones clave: mejorar la eficiencia energética, aumentar el uso de fuentes renovables y explotar las reservas de gas natural en el país.
Uno de los ejes principales de esta estrategia es la explotación de yacimientos convencionales de gas natural para aumentar la producción nacional y disminuir la importación de este recurso. Actualmente, México produce alrededor de dos mil 300 millones de pies cúbicos diarios, con la meta de elevar esta cifra a cinco mil 800 millones para el año 2035.
En cuanto a los yacimientos no convencionales, Sheinbaum ha señalado la creación de un comité de científicos y especialistas en diversas áreas como geología, manejo de agua y medio ambiente. Este comité tendrá dos meses para evaluar si es viable y sustentable la utilización de tecnologías como el fracking, siempre priorizando la minimización de impactos ambientales.
La iniciativa surge en un contexto donde el fracking ha sido un tema polémico en el país. Durante el sexenio de Enrique Peña Nieto, se autorizó el uso de esta técnica, pero fue detenida por el presidente Andrés Manuel López Obrador debido a preocupaciones ambientales. Sheinbaum, por su parte, no descarta completamente el fracking, pero enfatiza que cualquier decisión se tomará con base en un análisis riguroso y sustentable.
Esta estrategia también subraya la importancia de equipos más eficientes que consuman menos energía, lo cual es crucial para garantizar un desarrollo sostenible. Al mismo tiempo, se busca incrementar el uso de energías renovables como parte de un compromiso con el futuro ambiental del país.
El director general de Pemex y la secretaria de Energía han apoyado la iniciativa, destacando la necesidad de un enfoque equilibrado que contemple tanto el desarrollo económico como la protección del medio ambiente. Con esta estrategia, el gobierno de Sheinbaum pretende no solo fortalecer la soberanía energética de México, sino también asegurar un legado sustentable para las futuras generaciones.