Obras en el Metro CDMX: caos previo al Mundial 2026
La Línea 2 del Metro de la Ciudad de México, una de las más antiguas y transitadas del sistema, se ha convertido en el escenario de una atmósfera casi cinematográfica. Los trabajos de remodelación que comenzaron en febrero y que se espera concluyan en junio, han sumido a los usuarios en un ambiente que evoca películas de terror como Silent Hill.
Con una inversión cercana a los 1,500 millones de pesos, las obras incluyen el mantenimiento de vías, sistemas eléctricos, seguridad, señalización y cámaras en 16 de las 24 estaciones. Sin embargo, estas remodelaciones han generado desorientación y confusión entre los pasajeros debido a cierres de accesos y señalética insuficiente, según un recorrido realizado por EFE.
Imanol Marín, estudiante de comunicación de 19 años, comentó sobre la impresión que le causó la estación Bellas Artes: “Venía pensando en qué película sería buena para grabar en este momento, en ese escenario”. La atmósfera de estaciones como Bellas Artes, Zócalo e Hidalgo ha sido descrita por los usuarios como lúgubre, con paredes al descubierto, pisos removidos y un constante sonido de taladros.
Por las noches, esta sensación se intensifica, como relata Imanol: “La atmósfera de soledad y silencio hace que escuches más tus latidos que a otras personas”. En redes sociales, se ha viralizado la comparación del ambiente con videojuegos de terror, destacando la penumbra y la señalización confusa como factores que contribuyen a esta percepción.
A pesar de las molestias, el Gobierno de la Ciudad de México sostiene que las obras son necesarias para mejorar el servicio y garantizar la seguridad de los pasajeros. Sin embargo, la falta de indicaciones claras y los desvíos improvisados han complicado los trayectos cotidianos de los capitalinos, quienes enfrentan rutas alternas en medio de la obra.
Con la inauguración del Mundial 2026 a la vuelta de la esquina, la capital mexicana se prepara para recibir a miles de visitantes, mientras los trabajos en el Metro avanzan a un ritmo acelerado. Los usuarios esperan que, al finalizar las obras, la experiencia de viajar en la Línea 2 sea más segura y eficiente, dejando atrás la atmósfera de película de terror que hoy caracteriza su recorrido diario.