Campesinos de Acámbaro protestan contra el Acueducto Solís
Este domingo, alrededor de 300 habitantes y productores agrícolas de Acámbaro, Guanajuato, se manifestaron en contra del proyecto hidráulico del Acueducto Solís, promovido por el gobierno federal. La protesta se desarrolló en las inmediaciones de la Presa Solís, destacando la preocupación de los manifestantes sobre el impacto del trasvase de agua hacia León y otros municipios.
La manifestación incluyó una cabalgata con caballos y el sonido de tambora, recorriendo las calles desde la colonia Emilio Carranza hasta las cercanías de la presa. Los participantes, algunos a pie y otros en tractores, corearon consignas como “el agua no se vende” y portaron pancartas en rechazo al proyecto. Argumentaron que el acueducto podría poner en riesgo la disponibilidad de agua para el Sistema de Riego 011, del cual dependen más de 113 mil hectáreas de cultivo.
Los campesinos expresaron su desacuerdo con el proyecto, destacando que podría dejar sin suficiente recurso hídrico a miles de familias y afectar gravemente su producción agrícola. A pesar de que el proyecto permanece detenido y se han retirado maquinarias del lugar a inicios de año, la preocupación sigue latente.
En contraste, la alcaldesa panista de León, Alejandra Gutiérrez Campos, afirmó su apoyo al acueducto, argumentando que beneficiará a la población de León. Aunque descartó formar un bloque de apoyo con otros presidentes municipales, destacó la colaboración con la federación y el estado para concretar la obra. Sin embargo, en la ribera del lago de Chapala, se ha formado un bloque opositor por los posibles impactos ecológicos, sociales y económicos del proyecto.
El gobierno estatal ha organizado mesas de diálogo con los productores del campo para socializar el proyecto, pero la negativa persiste debido a los riesgos que perciben para su sustento diario. Esta situación refleja la complejidad y los desafíos de implementar proyectos de infraestructura que afectan recursos naturales y comunidades locales.