Profeco inicia campaña contra precios altos en gasolineras
La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) ha lanzado una campaña para visibilizar a las gasolineras que cobran precios excesivos por los combustibles, siguiendo la instrucción de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo. Como parte de la Estrategia Nacional para Promover la Estabilización del Precio de las Gasolinas, Profeco ha colocado lonas en estaciones de servicio cuyos precios superan lo acordado.
Primera intervención de Profeco
El operativo inició con la visita simultánea a 15 gasolineras, donde se colocaron mantas en 10 de ellas. Estas lonas, que llevan la frase “No cargues aquí, se vuelan la barda con los precios”, buscan alertar a los consumidores sobre precios elevados, incentivando la búsqueda de opciones más económicas. Entre las estaciones intervenidas se encuentra una de Repsol en Amecameca, Estado de México, donde el precio del diésel alcanzó los $31.99 pesos por litro, y otra de Mobil en Iztapalapa, Ciudad de México, con la gasolina regular a $24.39 pesos el litro.
Reacciones y contexto
El procurador Federal del Consumidor, Iván Escalante Ruiz, destacó la importancia de estas acciones, recordando el esfuerzo del Estado mexicano por estabilizar el precio de los combustibles. Además, subrayó que se han mantenido mesas de trabajo con el sector para abordar este problema.
El precio de los combustibles en México varía dependiendo de la región y las políticas de cada estación. A nivel nacional, el precio del diésel ha mostrado ligeras disminuciones, rondando los $28.61 pesos por litro en promedio, mientras que la gasolina Magna y Premium se sitúan en $23.76 y $28.33 respectivamente.
Impacto en los consumidores
Esta campaña busca empoderar a los consumidores, ofreciéndoles información clara y accesible para tomar decisiones informadas sobre dónde cargar combustible. La estrategia también pretende presionar a las gasolineras para que ajusten sus precios a los acuerdos establecidos, promoviendo así un mercado más justo y competitivo.
La iniciativa de Profeco es parte de un esfuerzo más amplio por controlar la inflación y proteger la economía de las familias mexicanas, en un contexto donde los precios de los combustibles son un factor clave en el costo de vida diario.