Profeco toma medidas contra gasolineras con precios abusivos

En un esfuerzo por estabilizar los precios de los combustibles en México, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) ha iniciado un operativo nacional para exhibir a las estaciones de servicio que venden gasolina y diésel a precios superiores a los establecidos. Esta acción responde a la instrucción de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, bajo la Estrategia Nacional para Promover la Estabilización del Precio de las Gasolinas.

El operativo, liderado por el titular de Profeco, Iván Escalante Ruiz, comenzó con la colocación de lonas que advierten a los consumidores con la leyenda: “No cargues aquí, se vuelan la barda con los precios”. Estas lonas tienen como objetivo alertar a los ciudadanos sobre los altos precios y fomentar la elección de proveedores con tarifas justas.

Primeros casos destacados

Durante el primer día del operativo, se colocaron lonas en varias estaciones de servicio, destacándose los casos de Repsol en Amecameca, Estado de México, donde el diésel se vendía a 31.99 pesos por litro, y Mobil en Iztapalapa, Ciudad de México, con la gasolina regular a 24.39 pesos por litro.

Además, en Puebla, una estación de servicio Gulf en la colonia El Tamborcito fue señalada por vender gasolina Magna a 24.29 pesos, mientras que la premium y el diésel alcanzaban los 28.06 y 28.69 pesos, respectivamente. Otra gasolinera BP cercana al Parque Industrial también recibió la misma advertencia.

Impacto y respuesta

La colocación de lonas es una medida directa para enfrentar los abusos en los precios de los combustibles, una preocupación constante para los consumidores mexicanos. La iniciativa busca no solo informar, sino también presionar a las gasolineras para que ajusten sus precios a niveles más justos y competitivos.

Las brigadas de verificación de Profeco continúan monitoreando diversas estaciones de servicio en todo el país, buscando asegurar que más consumidores no se vean afectados por precios injustificadamente altos.

Este esfuerzo es parte de una política más amplia del gobierno para proteger a los consumidores y garantizar la accesibilidad económica de los combustibles, un componente esencial del costo de vida en México.