Conflicto en Medio Oriente dispara precios del petróleo y sacude mercados
El aumento en los precios del petróleo continúa generando preocupación a nivel mundial, impulsado por las tensiones en el Medio Oriente. El precio del crudo West Texas Intermediate (WTI) inició la semana cotizando en 75.96 dólares por barril, lo que representa un incremento del 6.64%, mientras que el crudo Brent alcanzó los 82.77 dólares por barril, avanzando un 6.47%.
La situación se agrava tras las amenazas de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán de incendiar cualquier embarcación que intente cruzar el estratégico Estrecho de Ormuz, aumentando así la incertidumbre en los mercados energéticos. Este conflicto ha provocado que los precios del crudo se mantengan al alza durante tres jornadas consecutivas, lo que podría tener repercusiones inflacionarias y presionar a los mercados financieros globales.
En consecuencia, los principales índices bursátiles, como Wall Street, han registrado caídas significativas. El Dow Jones perdió más de mil puntos y el S&P 500 tocó su nivel más bajo en más de dos meses. En Asia, el índice Kospi de Corea del Sur se desplomó un 7.24% al cierre de la sesión, mientras que en Europa, el STOXX 600 operaba con una caída del 2.7%.
Además, la situación ha generado inquietud en México respecto a los precios de la gasolina. Aunque el petróleo ha superado los 84 dólares por barril, el gobierno mexicano ha mantenido el precio de la gasolina Magna por debajo de los 24 pesos por litro, gracias a un acuerdo voluntario con las empresas del sector gasolinero, según explicó el consultor Ramses Pech.
Por otro lado, la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) también ha reflejado el impacto de la crisis, cerrando con una pérdida del 3.56%. Algunas empresas mineras, como Industrias Peñoles y Grupo México, han experimentado caídas en sus acciones debido al declive de los precios de los metales.
El peso mexicano también ha sufrido una depreciación, cotizando a 17.6519 pesos por dólar, mientras el índice dólar se fortalecía frente a una cesta de divisas.
La situación en el Medio Oriente sigue siendo un factor clave de volatilidad en los mercados globales, y se espera que continúe impactando los precios de los energéticos y las divisas en el corto plazo.