Hallazgo de restos óseos en Tláhuac-Chalco exige acción estatal

El reciente descubrimiento de más de mil restos y fragmentos óseos en las lagunas de La Habana, situadas entre Tláhuac y Chalco, ha provocado una fuerte alarma entre colectivos de búsqueda y familias de personas desaparecidas. El hallazgo, que ocurrió del 7 al 16 de abril, fue reportado por organizaciones como Una Luz en el Camino, Hasta Encontrarles CDMX y Voces de la Ausencia, quienes han exigido una respuesta urgente por parte de las autoridades.

Una Crisis Forense en Aumento

Los colectivos han señalado que este descubrimiento es un reflejo de la crisis forense que vive el país, destacando que las instituciones encargadas de la búsqueda de personas desaparecidas han sido superadas por la falta de coordinación y eficacia. Jacqueline Palmeros, integrante de Una Luz en el Camino, expresó que los restos hallados no solo son cifras, sino un recordatorio de la ineficacia institucional.

En una conferencia de prensa, los colectivos manifestaron que los restos no se están agrupando con la metodología técnica adecuada, lo que complica aún más la identificación y el proceso de búsqueda.

Exigencias a las Autoridades

Los activistas han solicitado la intervención inmediata de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México y otras instancias relevantes. Además, han pedido la ampliación de las jornadas de búsqueda con más personal pericial y técnico para abordar la magnitud de la crisis.

El lugar, descrito como un “escenario de dolor”, requiere atención urgente para mitigar el impacto de lo que los colectivos han denominado una crisis forense de dimensiones incalculables. Las organizaciones también han instado a la Comisión de Búsqueda de Personas de la Ciudad de México a no detener las labores de búsqueda, argumentando que cada día sin acción es una oportunidad perdida para resolver casos de desaparición.

Impacto en la Sociedad

Este hallazgo resalta la gravedad de la situación de desapariciones en México y la urgente necesidad de una respuesta integral y coordinada por parte del Estado. La presión de colectivos y familias busca no solo identificar los restos, sino también prevenir futuras desapariciones y mejorar los procesos de búsqueda en el país.

El caso de las lagunas de La Habana es un claro llamado a la acción para las autoridades nacionales y locales, quienes deben asumir un papel más activo y comprometido en la resolución de esta crisis humanitaria.