Michoacán innova con teleférico en Uruapan sin deuda pública

El pasado sábado, el gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, inauguró el primer teleférico en la ciudad de Uruapan, una obra emblemática que contó con una inversión estatal de 3 mil 200 millones de pesos y que no generó deuda pública. Este proyecto promete transformar significativamente el panorama urbano y social de la región, conocida mundialmente por su producción de aguacate.

Bajo la consigna “¡Sí se pudo!”, Ramírez Bedolla enfatizó que el teleférico no solo moderniza el transporte de la ciudad, sino que también actúa como un motor económico que beneficiará a miles de familias. El sistema, que se inspira en el Cablebús de la Ciudad de México, fue desarrollado con el respaldo del Gobierno Federal y ofrece un costo similar al del transporte público convencional, lo que lo hace accesible para la población.

En el evento de inauguración, Jesús Esteva Medina, titular de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), acudió en representación de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo. Esteva Medina reafirmó el compromiso del gobierno federal de construir un país más justo e inclusivo, asegurando que la infraestructura debe ser un derecho de todos y no un privilegio de unos pocos. Además, destacó que el teleférico de Uruapan es una solución de transporte eficiente y sustentable que mejora directamente la calidad de vida de los ciudadanos.

El diputado Baltazar Gaona García, presidente de la Mesa Directiva del Congreso del Estado, también expresó su satisfacción con la inauguración de esta obra histórica. Gaona reconoció el liderazgo del gobernador Ramírez Bedolla por impulsar este proyecto con una visión de desarrollo responsable, demostrando que es posible concretar grandes obras sin comprometer las finanzas del estado.

El teleférico no solo conecta puntos geográficos, sino que también acerca derechos y reduce desigualdades, cumpliendo así con uno de los principales objetivos del gobierno actual: reducir las distancias sociales y económicas que han afectado a Michoacán durante años. La obra, además de mejorar la movilidad, es vista como un acto de justicia social que posiciona a Uruapan a la vanguardia del transporte público sustentable en México.