Gobierno recorta estímulos a combustibles por baja del petróleo

Reducción de estímulos fiscales a combustibles en México

La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) ha decidido recortar los estímulos fiscales aplicados a los combustibles durante la semana del 18 al 24 de abril. Esta medida afecta a la gasolina Magna y el diésel, mientras que elimina por completo cualquier apoyo a la gasolina Premium. Este ajuste responde a la estabilización de los precios locales de los combustibles, derivada de una caída en los precios internacionales del petróleo.

Impacto en los consumidores

Para los conductores y transportistas en México, esto se traduce en un incremento en la cuota del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) que se paga por cada litro de combustible. En concreto, los consumidores pagarán 5.92 pesos por litro de gasolina Magna, 5.65 pesos por litro de Premium, y 4.18 pesos por litro de diésel, lo que representa un aumento respecto a las semanas anteriores.

Detalles de los ajustes fiscales

Según los datos oficiales, el estímulo para la gasolina Magna se reduce a 78.20 centavos por litro, una disminución de 1.03 pesos respecto a la semana previa. Para el diésel, el estímulo es de 3.18 pesos por litro, 2.74 pesos menos que el periodo anterior. La gasolina Premium, que anteriormente tenía un estímulo de 50 centavos por litro, ahora no recibirá ningún apoyo fiscal.

Reacciones del sector productivo

La eliminación y reducción de estos estímulos fiscales ha generado preocupación en distintos sectores. Por ejemplo, el Consejo Nacional de la Tortilla ha advertido que el aumento en el precio de los combustibles podría repercutir en el costo de este alimento básico, potencialmente incrementando su precio hasta en cuatro pesos por kilo en algunas regiones del país.

Homero López García, presidente del Consejo, explicó que el incremento en los costos de transporte impactará directamente en la cadena de suministro, afectando tanto a productores como a consumidores.

Conclusión

Estos ajustes fiscales a los combustibles forman parte de la estrategia del gobierno para adaptarse a las fluctuaciones del mercado internacional del petróleo. Aunque esta medida estabiliza los ingresos fiscales, también representa un desafío para los consumidores y la economía nacional, especialmente en un contexto donde el transporte es un elemento clave para la distribución de bienes y servicios.