Manifestación en Periférico Norte exige reapertura de negocios en Edomex
Periférico Norte, Estado de México. La manifestación en el Periférico Norte ha alcanzado siete horas de duración, organizada por propietarios y trabajadores de bares y restaurantes a la altura del entronque con Río San Joaquín. Los manifestantes demandan a la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) la reapertura de sus establecimientos, los cuales fueron suspendidos en el marco del Operativo Atarraya.
Impacto en la movilidad
El bloqueo ha generado un paro total de la circulación vehicular hasta los límites con Tlalnepantla, afectando también las obras de reencarpetamiento que forman parte de la rehabilitación del Periférico Norte. Alternativas viales como Mario Colín y Vía Adolfo López Mateos presentan congestionamiento, así como Avenida Lomas Verdes. Muchos usuarios del transporte público han optado por descender de las unidades y continuar a pie.
Antecedentes del Operativo Atarraya
El Operativo Atarraya, implementado en septiembre de 2024, busca inspeccionar negocios por su posible implicación en delitos como homicidios, secuestros, delitos contra la salud y violencia. Este operativo ha llevado al cierre de varios establecimientos, afectando la fuente de trabajo de numerosas familias.
Reacciones de los manifestantes y las autoridades
Durante el bloqueo, se registraron enfrentamientos entre manifestantes y automovilistas. Un conductor, molesto por el cierre de la vía, intentó confrontar a los manifestantes, generando un altercado que no dejó heridos. La FGJEM ha acordado establecer una mesa de diálogo con los inconformes el próximo jueves 23 de abril para revisar cada caso y agilizar la situación jurídica de los negocios clausurados.
Perspectivas futuras
Las obras de reconstrucción del Periférico Norte, con un avance del 93%, están programadas para finalizar el 30 de abril. La vía renovada promete mejorar la movilidad para los habitantes del Valle de México, incluyendo municipios como Naucalpan, Tlalnepantla, Atizapán, Tultitlán, Cuautitlán Izcalli y Tepotzotlán. Sin embargo, la situación legal de los negocios clausurados y las demandas de los manifestantes aún requieren atención y resolución por parte de las autoridades.