Refuerzan seguridad en Chichén Itzá y Uxmal tras ataque en Teotihuacán
Después del lamentable ataque ocurrido en la zona arqueológica de Teotihuacán, donde un hombre armado disparó contra turistas extranjeros, resultando en la muerte de una mujer canadiense, se han implementado medidas de seguridad adicionales en otras zonas arqueológicas de México. El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y el Patronato Cultur han decidido reforzar la vigilancia en Chichén Itzá y Uxmal, dos de las zonas más visitadas en el país.
David Escalante Lombard, director del Patronato Cultur de Yucatán, aseguró que tanto Chichén Itzá como Uxmal ya contaban con estrictos controles de seguridad, pero ante los recientes eventos, estos se han intensificado para evitar el ingreso de personas armadas. “Desde luego, hay filtros y revisiones para garantizar la seguridad de los visitantes y el personal de ambas zonas mayas”, afirmó Escalante.
La vigilancia en estos sitios no es una práctica nueva. Desde hace tiempo, se cuenta con la presencia de personal del INAH y la Guardia Nacional para custodiar los accesos y el interior de los complejos prehispánicos. El aumento en las medidas de seguridad busca no solo proteger a los turistas, sino también preservar el patrimonio cultural de México.
El ataque en Teotihuacán ha hecho evidente la necesidad de revisar y mejorar los protocolos de seguridad en las 194 zonas arqueológicas abiertas al público en el país. La presidenta Sheinbaum anunció la reapertura de la zona con mayores medidas de seguridad, subrayando la importancia de garantizar la seguridad en uno de los lugares más visitados de México, que en 2025 recibió 1.6 millones de visitantes.
En Teotihuacán, aunque la zona ha reabierto al público, se han implementado restricciones adicionales. Los visitantes podrán recorrer la Calzada de los Muertos y acceder a los museos, pero no podrán subir a las Pirámides de la Luna y del Sol, esta última ya tenía el ascenso restringido antes del incidente.
Estas acciones subrayan un esfuerzo coordinado entre las autoridades culturales y de seguridad para proteger tanto a los turistas como a los valiosos sitios arqueológicos de México. La colaboración entre el INAH, la Guardia Nacional y las autoridades locales es crucial para asegurar que estos espacios sigan siendo seguros y accesibles para todos.