Soldado de EE.UU. acusado de apuestas ilegales tras captura de Maduro

Acusación de uso indebido de información clasificada

El Departamento de Justicia de los Estados Unidos ha presentado cargos contra Gannon Ken Van Dyke, un sargento mayor del Ejército, por presunto tráfico de información privilegiada. Van Dyke, de 38 años, habría utilizado su acceso a datos clasificados sobre la operación para capturar al presidente depuesto de Venezuela, Nicolás Maduro, con el fin de realizar apuestas en línea que le generaron ganancias de aproximadamente 400 mil dólares.

Detalles de la operación

Van Dyke, estacionado en una base militar en Fort Bragg, Carolina del Norte, participó activamente en la planificación y ejecución del operativo que resultó en la captura de Maduro el pasado 3 de enero. Según las autoridades, realizó un total de 13 apuestas entre el 27 de diciembre y el 2 de enero de 2026 en Polymarket, un popular mercado de predicciones basado en criptomonedas.

Manipulación del mercado y ganancias

El sargento mayor utilizó su posición dentro de las fuerzas armadas para acceder a información confidencial, lo que le permitió realizar inversiones calculadas en Polymarket. Invirtió 33,034 dólares, logrando multiplicar su inversión inicial por doce, recibiendo así un pago superior a los 400,000 dólares. Para ocultar su identidad, Van Dyke tomó medidas específicas para no ser identificado como el autor de dichas transacciones.

Reacción de las autoridades

El fiscal federal para el Distrito Sur de Nueva York, Jay Clayton, quien encabeza el caso, calificó las acciones de Van Dyke como un claro ejemplo de tráfico de información privilegiada. Clayton enfatizó la preocupación del gobierno estadounidense por el uso indebido de datos confidenciales en mercados de predicción y advirtió sobre las consecuencias legales de tales actividades.

Implicaciones y medidas futuras

Este caso destaca los crecientes desafíos que enfrentan las autoridades en la regulación de mercados de predicción basados en criptomonedas, especialmente cuando involucran información clasificada. Las acciones de Van Dyke no solo representan una violación a la seguridad nacional, sino que también subrayan la necesidad de una supervisión más estricta para prevenir futuros incidentes similares.