México enfrenta ola de calor: temperaturas de hasta 45°C en 23 estados

El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) ha emitido un aviso sobre la llegada de una intensa ola de calor que afectará gran parte de México durante el fin de semana. Las temperaturas se elevarán entre 40 y 45 grados Celsius en 23 estados, y se espera que estas condiciones extremas persistan hasta la próxima semana.

Fenómeno meteorológico: ¿Qué es una ola de calor?

Una ola de calor se caracteriza por un periodo prolongado de temperaturas anormalmente altas. En esta ocasión, la situación es provocada por una circulación anticiclónica situada sobre el occidente del país, la cual actúa como una barrera que impide la formación de nubes y precipitación, atrapando el aire caliente cerca de la superficie.

Impacto en diferentes regiones

Los estados más afectados, con temperaturas de entre 40 y 45 grados, incluyen a Chihuahua, Durango, Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas en el norte del país. En el occidente, Sinaloa, Jalisco y Michoacán experimentarán condiciones similares, mientras que en el Bajío y centro del país, San Luis Potosí, Guanajuato y Querétaro también registrarán temperaturas extremas.

A pesar de la intensa ola de calor, otras partes del país enfrentarán fenómenos climáticos contrastantes. Estados como Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, Hidalgo, Puebla, Tlaxcala, Estado de México, Ciudad de México, Michoacán, Guerrero, Oaxaca y Chiapas experimentarán chubascos, con lluvias de 5 a 25 mm.

Condiciones extremas y precauciones

Además, un nuevo frente frío está ingresando por la frontera norte, lo que, junto a una línea seca, generará heladas y fuertes ráfagas de viento en estados como Baja California, Sonora, Chihuahua y Durango, con temperaturas mínimas de -5 a 0°C en sus zonas serranas. Se recomienda a la población tomar precauciones, como mantenerse hidratados y evitar la exposición prolongada al sol durante las horas más calurosas del día.

El SMN advierte que las condiciones climáticas extremas, combinadas con los fuertes vientos, podrían provocar derrumbes de árboles y anuncios publicitarios, así como encharcamientos e inundaciones en zonas propensas a lluvias intensas.