Conflicto en Medio Oriente sacude mercados y afecta al peso mexicano

La escalada del conflicto en Medio Oriente, que involucra a Estados Unidos, Israel e Irán, ha generado una fuerte aversión al riesgo en los mercados internacionales, impactando significativamente los precios del petróleo, el gas natural y las principales bolsas globales. Esta situación ha tenido efectos inmediatos en la economía mexicana, especialmente en el tipo de cambio del peso frente al dólar.

Petróleo y gas: alza en los precios

El precio del barril de Brent superó los 85 dólares por primera vez desde julio de 2024, cerrando la jornada en 81.40 dólares, lo que representa un incremento del 4.71%. Asimismo, el West Texas Intermediate (WTI) concluyó en 74.56 dólares, con un alza de 4.67%. La tensión en la región se intensificó tras el cierre del estratégico Estrecho de Ormuz, por donde transita una gran parte del petróleo mundial.

Impacto en el mercado de divisas

En México, el peso sufrió un retroceso significativo ante el dólar, registrando uno de sus peores desempeños en meses. Sin embargo, durante la jornada del miércoles 4 de marzo de 2026, el peso mostró una ligera recuperación, apreciándose un 0.15% y cotizándose en 17.6110 unidades por dólar, según datos de Bloomberg.

A pesar de la volatilidad, las expectativas de que el conflicto en Medio Oriente pueda llegar a su fin han brindado cierto alivio al mercado, disminuyendo la aversión al riesgo y beneficiando al peso mexicano tras cuatro sesiones consecutivas de pérdidas.

El dólar y las materias primas

La fortaleza del dólar ha sido notable en este contexto de incertidumbre global. El dólar se fortaleció frente a otras divisas clave, lo que encareció las materias primas cotizadas en esa moneda y redujo su atractivo para los inversionistas con otras divisas. Esta situación ha desplazado a los metales preciosos, como el oro y la plata, de su rol tradicional como refugio seguro.

Analistas de diversas instituciones financieras atribuyen este fortalecimiento del dólar a la creciente preocupación por la inflación global y la posibilidad de que las tasas de interés se mantengan elevadas durante un periodo prolongado, impulsadas por el aumento de los precios de los energéticos y otros insumos básicos.

En conclusión, la situación geopolítica en Medio Oriente continúa influyendo en los mercados financieros, con efectos directos en la economía mexicana. La volatilidad se mantendrá mientras persistan las tensiones en la región, haciendo necesario un monitoreo constante de los desarrollos en esta área crítica del mundo.