Ernestina Godoy refuerza la FGR con nuevos fiscales en 11 estados
Reestructuración en la Fiscalía General de la República
La fiscal general de la República, Ernestina Godoy Ramos, ha anunciado la designación de 11 nuevos titulares en las fiscalías federales de diversas entidades del país. Este movimiento se enmarca en una estrategia para impulsar la operatividad y fortalecer la coordinación en materia de procuración de justicia.
Entre los nombramientos destacan los nuevos titulares para la Ciudad de México, Jalisco y Nuevo León, así como Gabriel Campos Piña, quien asumirá la fiscalía en San Luis Potosí. Cabe destacar que seis de los nuevos fiscales son mujeres, un esfuerzo por promover la equidad de género en puestos de relevancia dentro de la institución.
Objetivos de la reestructuración
La reestructuración se lleva a cabo en línea con la visión del Gabinete de Seguridad del Gobierno de México. Este cambio es parte de un esfuerzo más amplio para enfrentar los retos de seguridad con integridad y profesionalismo. Godoy subrayó la importancia de la coordinación entre autoridades federales, estatales y municipales para combatir la impunidad y mejorar la atención a la ciudadanía.
Los nuevos fiscales han sido elegidos por su experiencia y trayectoria en la Fiscalía General de la República, asegurando así que cuenten con el respaldo necesario para integrar eficazmente las carpetas de investigación y coordinar equipos ministeriales.
Enfoque en la prevención y coordinación
Durante un encuentro en Sinaloa, Godoy reiteró que la fuerza de la FGR reside en la efectividad de sus fiscalías federales. La prevención del delito, indicó, se fortalece a través de una actuación concertada entre las distintas áreas de seguridad, lo cual es fundamental para ofrecer mejores resultados a la población.
La fiscalía en Baja California ahora estará a cargo de Teófila González Lozada, y en Campeche, Margarita Galindo, entre otros nombramientos que reflejan el compromiso de la FGR con un enfoque inclusivo y competente.
Con estas acciones, la FGR busca no solo una mejora en la operatividad diaria de las fiscalías, sino también una transformación profunda que responda a las necesidades actuales de justicia y seguridad de México.