Crisis en Medio Oriente dispara el petróleo a 100 dólares

El precio del petróleo ha alcanzado los 100 dólares por barril, marcando un hito no visto desde julio de 2022, debido a la escalada del conflicto armado entre Estados Unidos, Israel e Irán. Este aumento, que representa un incremento del 30% en el crudo estadounidense, ha generado preocupación en los mercados globales y plantea serias implicaciones para la economía mundial y mexicana.

Impacto económico global y en México

Especialistas subrayan que el alza en los precios del petróleo podría tener efectos significativos en la inflación, el tipo de cambio y las finanzas públicas. La política monetaria del Banco de México (Banxico) también podría verse afectada, ya que el aumento del crudo podría presionar los precios al consumidor.

Desde inicios de 2026, el precio del West Texas Intermediate (WTI) ha aumentado un 61.6%, alcanzando cifras de hasta 91.50 dólares por barril, mientras que el Brent ha subido un 54.9%, según datos de Investing. En tanto, la mezcla mexicana de exportación se ha ubicado en 83.64 dólares por barril, con un repunte del 32% en la última semana, el más alto desde mayo de 2020.

Incertidumbre geopolítica y rutas estratégicas

La incertidumbre geopolítica derivada de la guerra en Irán ha impulsado los precios del petróleo a niveles no vistos desde 2022. El estrecho de Ormuz, una de las rutas más importantes para el transporte de crudo, ha visto una reducción significativa en sus flujos, aumentando la prima de riesgo del petróleo.

Carlos Peña, director de análisis de ALOM W Management By Open, señala que el petróleo no solo es una materia prima que responde a la oferta y la demanda, sino también un activo profundamente geopolítico. La dependencia de unas pocas rutas estratégicas resalta la fragilidad del sistema energético global.

Pronósticos y posibles escenarios

Analistas de Goldman Sachs sugieren que si la interrupción en los flujos de crudo persiste, los precios podrían superar los máximos históricos de 2008 y 2022. Sin embargo, al considerar la inflación, alcanzar los niveles de 2008 hoy implicaría precios superiores a los 220 dólares, lo que parece improbable.

Este escenario plantea desafíos significativos para las economías dependientes del petróleo, incluida la mexicana, que podría enfrentar presiones inflacionarias y ajustes en su balanza comercial.