Claudia Sheinbaum inaugura Hospital Oncológico para Mujeres en CDMX
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, inauguró el Hospital Oncológico para la Mujer en la Ciudad de México, ubicado en la zona de La Pastora, en la alcaldía Gustavo A. Madero. Este nuevo centro, perteneciente al programa IMSS Bienestar, está diseñado para atender a 500 mil mujeres al año, enfocándose principalmente en la detección y tratamiento del cáncer de mama, así como otras enfermedades que afectan a la población femenina.
Sheinbaum destacó que el hospital no solo cuenta con tecnología de punta, sino que también representa un modelo de atención integral que será replicado en otras entidades del país. “El objetivo es reducir los tiempos de atención, lo que evidentemente salvará vidas”, afirmó la presidenta durante su recorrido por las instalaciones.
Modelo de atención integral
El Modelo de Atención Integral de Cáncer de Mama, que comenzará a operar a partir del lunes 9 de marzo, ofrece servicios gratuitos de prevención, detección, diagnóstico, tratamiento y acompañamiento a las pacientes. Una inversión de 221 millones de pesos fue necesaria para su construcción y equipamiento, con 108 millones destinados a la obra y 113 millones en equipamiento.
El hospital cuenta con equipos de diagnóstico avanzado, incluyendo mastógrafos con interpretación por inteligencia artificial y salas de quimioterapia. Además, se garantiza que el tratamiento comience dentro de los 30 días posteriores a la detección, una innovación que posiciona al hospital a la vanguardia internacional.
Impacto social y económico
Durante la inauguración, Sheinbaum recordó que las instalaciones del hospital fueron rehabilitadas durante la pandemia de Covid-19, momento en que ella se desempeñaba como Jefa de Gobierno de la Ciudad de México. La transformación en una unidad de atención oncológica fue posible gracias a una donación de 100 millones de pesos por parte del Grupo Modelo.
Este hospital no solo beneficiará a las mujeres de la capital, sino también a aquellas provenientes del Estado de México, ampliando así su impacto social y económico en la región. La implementación de este modelo en otras partes del país podría significar un avance significativo en la lucha contra el cáncer de mama en México.