Granizada en Tecámac cubre de hielo la México-Pachuca
La tarde del lunes, el municipio de Tecámac, en el Estado de México, experimentó una intensa tormenta de granizo que dejó varados a numerosos vehículos en la autopista México-Pachuca. El fenómeno meteorológico, que se originó en el Valle de Teotihuacán, afectó también a los municipios de Teotihuacán y Temascalapa antes de avanzar hacia Tecámac, donde la precipitación fue más severa.
A las 19:00 horas, la tormenta alcanzó su apogeo en la comunidad de Colonia Nuevo México, cubriendo las vialidades con una gruesa capa de hielo que complicó la circulación y redujo la visibilidad. Los vecinos y automovilistas documentaron el inusual evento que rápidamente transformó el paisaje cotidiano en un escenario blanco.
Impacto en la comunidad y respuesta de las autoridades
Las autoridades de Protección Civil informaron que no se registraron heridos, pero el granizo sí causó daños materiales significativos. En la comunidad de Santa María Ajoloapan, al menos siete viviendas sufrieron colapsos en techos de lámina, obligando a una familia a trasladarse temporalmente al Centro Miel para su resguardo nocturno.
El Sistema DIF Municipal inició censos en San Jerónimo Xonacahuacan y Real Granada para evaluar las necesidades de los afectados, como materiales para la rehabilitación de techos y la reposición de muebles y electrodomésticos dañados.
Tráfico y vehículos varados
La autopista México-Pachuca se convirtió en un punto crítico, especialmente a la altura del kilómetro 57, donde el tráfico se detuvo casi por completo. Una pipa de doble tanque quedó inmovilizada debido a la acumulación de granizo, lo que generó un embotellamiento en ambos sentidos de la vialidad. Otros conductores también quedaron atrapados, intentando avanzar con precaución hacia Tizayuca.
Las brigadas de emergencia acudieron para asistir a los conductores varados y trabajar en la limpieza de la carretera. La situación fue monitoreada de cerca por los cuerpos de Protección Civil para prevenir posibles accidentes.
Conclusiones
Este inusual evento meteorológico resalta la necesidad de estar preparados para fenómenos climáticos extremos, que pueden ocurrir de manera inesperada y con consecuencias significativas para la infraestructura y la población. Las autoridades continúan trabajando para evaluar y mitigar los daños, mientras los residentes y automovilistas de Tecámac muestran resiliencia ante las adversidades climáticas.