Guanajuato aprueba matrimonio igualitario, el PAN se divide
El Congreso de Guanajuato aprobó este jueves el matrimonio igualitario en una sesión histórica que evidenció la división interna dentro del Partido Acción Nacional (PAN), partido que tradicionalmente ha mantenido una postura unificada ante temas relacionados con derechos civiles. La aprobación se logró con 25 votos a favor, mientras que nueve legisladores votaron en contra y dos diputadas se ausentaron de la sesión.
La votación marcó un precedente al romperse el bloque panista, ya que ocho de sus diputados, liderados por Jorge Espadas, se unieron a los 17 legisladores de oposición para respaldar la iniciativa. Entre los panistas que apoyaron la reforma se encuentran Aldo Márquez, Ana María Esquivel Arrona, Jesús Hernández, José Salvador Tovar, María del Pilar Gómez, Roberto Carlos Terán Ramos y Víctor Zanella Huerta.
Además del reconocimiento del matrimonio igualitario, el Congreso también aprobó en el mismo paquete de reformas la prohibición de los Esfuerzos para Corregir la Orientación Sexual e Identidad de Género (ECOSIG), marcando un avance significativo para la comunidad LGBTIQ+ en el estado.
No obstante, mientras se celebraba este avance, las iniciativas para despenalizar el aborto y modificar la Constitución local para retirar el reconocimiento del derecho a la vida desde la concepción quedaron nuevamente archivadas. Estos temas habían sido discutidos en comisiones desde hacía tres semanas, pero no se habían llevado al Pleno hasta que Morena y el PAN propusieron su inclusión en el orden del día.
La presidenta de la comisión de Justicia, María Eugenia García Oliveros, fue quien solicitó la incorporación de estos puntos para discusión. Sin embargo, la propuesta para despenalizar el aborto no logró el respaldo necesario, lo que dejó a muchos activistas y defensores de derechos humanos con un sabor agridulce tras la sesión legislativa.
El avance en el reconocimiento de los derechos de la diversidad sexual y de género en Guanajuato representa un cambio significativo en un estado conocido por sus posturas conservadoras. Sin embargo, la lucha por los derechos reproductivos de las mujeres aún enfrenta desafíos importantes que requerirán de mayor consenso político y social para ser superados.