Perros K9 frustran envío de más de 4,500 dosis de droga en Guanajuato
En un esfuerzo contundente contra el narcomenudeo en el estado de Guanajuato, la Unidad Canina K9 de las Fuerzas de Seguridad Pública del Estado (FSPE) logró interceptar el envío de más de 4,500 dosis de presunta droga que se pretendían enviar a través de empresas de paquetería en las ciudades de Salamanca y León.
Operativos en Salamanca y León
El primer operativo exitoso tuvo lugar en Salamanca, donde el oficial canino ‘Amigo’ identificó 15 paquetes sospechosos durante una inspección en una empresa ubicada en un parque industrial. Dentro de estos paquetes, las autoridades encontraron 17 vapeadores, 160 dosis de posible marihuana y 250 dosis de gomas elaboradas con la misma sustancia. Este caso fue entregado a la Fiscalía General del Estado para su debido proceso.
En un segundo operativo en la ciudad de León, el binomio canino ‘Polly’ detectó un paquete sospechoso en una empresa de mensajería situada en la colonia Industrial Delta. Al abrirlo, las autoridades hallaron ocho bolsas selladas al vacío que contenían hierba seca con características de marihuana, con un total aproximado de 4,174 dosis. Este paquete tenía como destino final Piedras Negras, Coahuila, y fue puesto a disposición de la Fiscalía General de la República.
Impacto y Relevancia
Estos operativos son parte de la estrategia estatal ‘Coordinación Operativa de la Nueva Fuerza de Inteligencia Anticrimen’ (CONFIA), que busca combatir de manera eficiente el tráfico de drogas y el narcomenudeo en la región. La intervención de la Unidad Canina K9 ha sido crucial para detectar y frustrar el envío de sustancias ilícitas, demostrando la efectividad de los binomios caninos en la lucha contra el crimen organizado.
Además de las drogas, en uno de los operativos se aseguraron un arma deportiva y cartuchos tipo salva, añadiendo un nivel adicional de gravedad a los intentos de tráfico ilícito.
Reflexiones finales
La acción coordinada de las fuerzas de seguridad en Guanajuato subraya el compromiso del estado en mantener la paz y la seguridad de sus ciudadanos, enfrentando de manera decidida los desafíos que plantea el crimen organizado. Estos logros no solo refuerzan la confianza en las autoridades, sino que también envían un mensaje claro a quienes intentan usar rutas de mensajería para actividades ilícitas: serán detectados y enfrentados con todo el peso de la ley.