Aumentan casos de miasis en México: Chiapas el más afectado
México enfrenta un alarmante aumento en los casos de miasis humana provocada por el gusano barrenador, un problema de salud que se creía erradicado en América del Norte. Según el Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica, hasta ahora se han confirmado 180 casos, con Chiapas a la cabeza al registrar más de 113 casos. Este brote ha sido más pronunciado en el sureste del país, afectando también a Yucatán, Oaxaca, Quintana Roo, Veracruz, y otras entidades.
La miasis, causada por la larva de la mosca Cochliomyia hominivorax, representa un desafío significativo para las autoridades de salud pública. Los especialistas, como Rafael Fonoy y Alejandro Macías, advierten que la erradicación nuevamente de este parásito será compleja, puesto que el ciclo de transmisión incluye tanto a humanos como a animales domésticos y fauna silvestre, lo que dificulta el control de su propagación.
Veracruz, por ejemplo, ha reportado ocho casos distribuidos en diferentes municipios, donde la mayoría de los pacientes requirieron hospitalización. Las personas afectadas suelen presentar factores de riesgo como enfermedades preexistentes o lesiones en la piel, que facilitan la infestación por las larvas. La situación es particularmente preocupante en áreas rurales, donde se concentra una mayor densidad de moscas portadoras del parásito.
La reaparición de este problema sanitario no solo afecta la salud de la población, sino que también tiene repercusiones económicas. El año pasado, la plaga de gusano barrenador obligó al cierre comercial del ganado mexicano en Estados Unidos, debido a la infestación en animales de ganado y domésticos. La estrecha relación entre la reproducción de las moscas y la presencia de animales de sangre caliente complica los esfuerzos por controlar la propagación del parásito.
La situación demanda una respuesta coordinada entre las diferentes entidades de salud y el gobierno federal para implementar medidas de prevención efectivas y controlar el brote. Además, se recomienda a la población en las áreas afectadas que tomen precauciones adicionales, como el uso de ropa protectora y el mantenimiento de buenas prácticas de higiene para reducir el riesgo de contagio.