Irán intensifica ataques y eleva precios del petróleo
La reciente escalada de tensiones en Medio Oriente, protagonizada por Irán, ha provocado un impacto significativo en el mercado global del petróleo. En los últimos días, el régimen de Teherán ha lanzado una serie de ataques que han afectado a los países árabes considerados enemigos, generando preocupación por el suministro de crudo y disparando el precio del barril a más de 100 dólares.
Ataques en la región del Golfo
Los incidentes más recientes incluyen el incendio de dos buques en Irak y un depósito en Bahréin. Imágenes desde Bahréin mostraron humo denso tras un ataque a tanques de combustible en Muharraq. Además, drones han causado daños en el aeropuerto internacional de Kuwait, mientras que en Dubái se escucharon explosiones, y Arabia Saudita informó la interceptación de drones dirigidos hacia su campo petrolero de Shaybah.
Impacto económico global
Según la Agencia Internacional de la Energía (AIE), estos eventos han provocado el mayor shock de suministro petrolero de la historia. Europa, por su parte, enfrenta un incremento en el costo del combustible que podría alcanzar un ‘sobrecoste geopolítico’ de hasta 150 millones de euros diarios, según un informe de Transport & Environment. Esto se suma a un aumento de precios que ya había superado los 100 dólares por barril desde 2022.
Medidas de contingencia
Ante la crisis, el Gobierno de Estados Unidos ha autorizado temporalmente la venta de petróleo ruso retenido en el mar, buscando ampliar la oferta global de crudo. El Departamento del Tesoro emitió una licencia para permitir esta comercialización hasta el 11 de abril, marcando una medida de corto plazo que no representa un beneficio financiero significativo pero busca mitigar el impacto en los mercados.
Disminución del flujo en Hormuz
Goldman Sachs reportó que los flujos de petróleo a través del Estrecho de Hormuz han caído un 97% respecto a sus niveles normales, con envíos que apenas alcanzan 0.6 millones de barriles por día. Esta interrupción ha resultado en un golpe importante para las exportaciones del Golfo Pérsico, aunque se ha intentado compensar parcialmente mediante puertos alternativos en Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos.
La situación en Medio Oriente continúa siendo tensa, y las implicaciones para la economía global son cada vez más severas. Los gobiernos y las organizaciones internacionales buscan soluciones para estabilizar el mercado y asegurar el suministro de energía.