El petróleo de Texas se acerca a 100 dólares por cierre de Ormuz
El contexto del conflicto en Oriente Medio y su impacto en el petróleo
El precio del petróleo de Texas (WTI) ha experimentado un significativo aumento del 3.1% este viernes, situándose cerca de los 100 dólares por barril. Este incremento se da en un contexto de tensiones internacionales, tras la orden del nuevo líder supremo iraní, Mojtaba Jameneí, de mantener cerrado el estratégico estrecho de Ormuz.
Al cierre de la sesión, los contratos de futuros para abril alcanzaron los 98.71 dólares por barril, superando ligeramente el cierre del lunes de 94.77 dólares. En el acumulado semanal, el WTI subió un 8.6%, alcanzando niveles no vistos desde 2022.
Impacto global y preocupaciones para el suministro energético
La situación ha generado preocupación a nivel global, especialmente considerando que el estrecho de Ormuz es un paso crucial por el que transita cerca del 25% del comercio marítimo de petróleo mundial. Según la ONU, la inseguridad en esta región ha llevado a una drástica reducción en la cantidad de trayectos diarios, afectando no solo el petróleo, sino también el comercio de gas natural licuado y fertilizantes.
La directora de Análisis de Grupo Financiero Monex, Janneth Quiroz Zamora, señaló que las interrupciones en el suministro energético global, impulsadas por el conflicto en Medio Oriente, han sido un factor clave en el aumento de precios. El barril de Brent, por ejemplo, cerró en 103.69 dólares, marcando un incremento del 11.86% en una semana.
Perspectivas futuras del mercado energético
Analistas de BCA Research han identificado que el impacto económico del conflicto ha pasado de un ‘choque inicial’ a una fase de ‘efectos dominó’, donde las disrupciones en el suministro y las respuestas políticas comienzan a afectar una gama más amplia de materias primas. Esta transición se refleja en los mercados energéticos globales, que ya han comenzado a sentir las repercusiones de estos cambios.
La comunidad internacional observa con preocupación cómo la situación en el estrecho de Ormuz podría seguir escalando, afectando no solo a los precios del petróleo, sino también a la estabilidad económica de diversas regiones que dependen de este recurso estratégico.