Alfredo Adame noquea a Carlos Trejo tras 20 años de rivalidad

En una noche que combinó espectáculo y deporte, el actor mexicano Alfredo Adame logró imponerse por nocaut sobre el cazafantasmas Carlos Trejo en el evento Ring Royale 2026, realizado en la Arena Monterrey. Este combate puso fin a una rivalidad mediática que se extendió por más de dos décadas, capturando la atención de millones de espectadores a través de transmisiones en streaming.

El enfrentamiento, que fue el más esperado de la velada, comenzó con Adame siendo derribado en dos ocasiones. Sin embargo, el actor mostró resistencia y, con un contundente golpe en el rostro de Trejo, selló su victoria, llevándose los aplausos del público y el cinturón de campeón. Antes del inicio del combate, Adame había prometido a la conductora Montserrat Oliver que daría el 100% por su público, mientras que Trejo permaneció en silencio, lo cual fue interpretado por Adame como signo de miedo.

Tras la pelea, Adame expresó su agradecimiento a sus seguidores: “Estoy muy agradecido con la gente que me apoya. Muchas gracias”. Por su parte, Trejo no descartó la posibilidad de una revancha en el futuro.

El evento, organizado por el influencer regiomontano Poncho de Nigris, no solo incluyó el esperado enfrentamiento entre Adame y Trejo, sino también otros combates entre figuras del entretenimiento y la televisión. Entre ellos, destacó la pelea entre Aldo De Nigris y el peruano Nicola Porcella, donde De Nigris salió victorioso por nocaut en el segundo round.

La noche estuvo marcada no solo por los combates, sino también por la avalancha de memes que invadieron las redes sociales, superando incluso a los Premios Oscar 2026 celebrados el mismo día. El impacto mediático del evento fue tal que logró reunir a una audiencia masiva, alcanzando los cinco millones de espectadores en sus diversas plataformas de transmisión.

Con este evento, Ring Royale 2026 se consolidó como un referente en el entretenimiento deportivo, mezclando boxeo, cultura influencer y rivalidades de larga data en un solo espectáculo que mantuvo a los espectadores al borde de sus asientos.