CDMX logra récord Guinness con clase masiva de fútbol en el Zócalo
CDMX establece récord Guinness con clase de fútbol en el corazón de la ciudad
Ciudad de México logró un nuevo hito el pasado domingo 15 de marzo al reunir a aproximadamente 9,500 personas en el Zócalo capitalino para participar en la clase de fútbol más grande del mundo. Este evento histórico, que duró 35 minutos, fue certificado por representantes de Guinness World Records y contó con la participación de destacadas figuras políticas locales.
Un logro que une a la ciudad
La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina, encabezó el evento y celebró el logro con entusiasmo, afirmando: “Hoy rompimos este gran reto Guinness y demostramos que cuando la ciudad se une somos capaces de lograr lo extraordinario”. A su lado estuvieron autoridades locales como la alcaldesa de Tlalpan, Gabriela Osorio, y el alcalde de La Magdalena Contreras, Fernando Mercado, quienes también participaron activamente en la organización y ejecución de la clase.
El Zócalo, una gran cancha al aire libre
Previo al inicio del evento, el Zócalo se transformó en un inmenso campo de fútbol, preparado para acoger a los miles de asistentes que llegaron desde temprano para ser parte de este fenómeno deportivo. La transformación del espacio icónico de la capital en un lugar de juego simbolizó la capacidad de la ciudad para reinventarse y adaptarse a nuevos desafíos.
Un mensaje de paz y unidad
Durante su intervención, Clara Brugada no solo celebró el récord, sino que también aprovechó para enviar un mensaje de paz y esperanza, subrayando la importancia del deporte y la cultura como herramientas para mitigar conflictos. Con la mirada puesta en el próximo Mundial de Fútbol 2026, la mandataria expresó su deseo de que este evento sea un ejemplo de cómo el deporte puede ser un catalizador de cambio positivo y unidad.
Un logro reconocido a nivel mundial
El juez de Guinness World Record, Alfredo Arista Rueda, confirmó que la Ciudad de México había superado con creces la marca anterior de 1,038 personas, alcanzando las 9,500 participantes. “A partir de ahora, nuevamente son oficialmente asombrosos y muchas felicidades”, declaró Arista, certificando así el esfuerzo colectivo de la ciudad.
Este evento no solo representa un triunfo para la Ciudad de México, sino que también destaca la capacidad de sus ciudadanos para unirse en torno a grandes causas. La clase de fútbol más grande del mundo deja un legado de cooperación y entusiasmo, reafirmando el papel del deporte como un puente entre comunidades y un símbolo de paz.