El peso mexicano muestra resiliencia ante el dólar este 16 de marzo

Este lunes 16 de marzo de 2026, el peso mexicano continúa mostrando una notable resiliencia frente al dólar estadounidense, una tendencia que ha sorprendido en el mercado cambiario. En un contexto de ajustes económicos globales y bajo la expectativa de las políticas monetarias internacionales, la moneda nacional ha mantenido un comportamiento destacable.

Comportamiento del mercado cambiario

De acuerdo con datos de plataformas especializadas como Investing, el dólar se cotiza esta mañana alrededor de 17.78 pesos mexicanos por unidad. Esto representa una ligera apreciación de la moneda mexicana respecto al cierre del viernes pasado, cuando el dólar se vendía a 17.941 pesos.

El tipo de cambio interbancario a 48 horas muestra niveles de aproximadamente 17.8255 pesos a la compra y 17.831 pesos a la venta. Estos movimientos reflejan un retroceso del dólar de aproximadamente -0.85%, lo que equivale a una disminución de 0.1529 unidades.

Impacto de la crisis en Medio Oriente

A pesar de la fortaleza mostrada por el peso, la crisis en Medio Oriente ha tenido un impacto sobre la moneda mexicana, lo cual se reflejó en la pérdida de valor frente al dólar la semana pasada. El lunes 16 de marzo, el tipo de cambio FIX, según el Banco de México, se fijó en 17.8368 pesos por dólar, mostrando la volatilidad en el mercado debido a las tensiones internacionales.

Precio en bancos y casas de cambio

En las principales ventanillas bancarias de México, el dólar se cotiza a diferentes precios. Por ejemplo, en Afirme se compra a 16.90 y se vende a 18.40 pesos, mientras que en Banco Azteca se compra a 17.15 y se vende a 18.54 pesos.

Por otro lado, en el mercado minorista, el precio máximo de venta del dólar alcanza los 18.8679 pesos, como se observa en el Bank of America. Estas cifras reflejan la variabilidad en las tasas de cambio que los consumidores pueden encontrar en el país.

Conclusión

El desempeño del peso mexicano en el mercado cambiario internacional es un reflejo de su resiliencia ante las situaciones económicas globales. Mientras los mercados continúan adaptándose a las fluctuaciones y tensiones externas, el peso sigue demostrando su capacidad de respuesta, aunque con desafíos persistentes debido a las incertidumbres generadas por conflictos internacionales.