Crisis en Irán dispara precios de gasolina y diésel en México
La situación geopolítica en Irán ha tenido un impacto significativo en los precios de los combustibles en México, con la gasolina Premium y el diésel alcanzando niveles históricos en algunos municipios del país. Según datos de PETROIntelligence, este jueves 19 de marzo, la gasolina Premium se vendió a 31.24 pesos por litro en Guadalupe y Calvo, Chihuahua, mientras que en Los Cabos, Baja California Sur, y en Santa María Tonameca, Oaxaca, el precio llegó a 30.01 y 30 pesos por litro, respectivamente.
El aumento del precio del petróleo internacional, motivado por el conflicto bélico en Irán y el bloqueo del estrecho de Ormuz, ha elevado el precio promedio nacional de la gasolina Premium a 27.05 pesos, lo que representa un incremento del 5% en menos de tres semanas. Esta situación ha puesto en evidencia la vulnerabilidad de las economías dependientes de los combustibles fósiles ante conflictos geopolíticos.
El diésel, por su parte, ha experimentado un alza aún más pronunciada, llegando a venderse hasta en 33.95 pesos por litro en Comondú, Baja California Sur. Según datos del Boletín Petrolero de la Unión Europea, el precio del diésel ha subido un 11.6% respecto a la semana anterior, un incremento que sigue la tendencia ascendente de las últimas ocho semanas.
Impacto económico y alternativas
El alza de los precios de los combustibles plantea desafíos económicos significativos para México, un país que importa una cantidad considerable de crudo para satisfacer su demanda interna. Daan Walter, director del think tank energético Ember, sugiere que la electrificación del transporte podría ser una solución viable a largo plazo para mitigar la volatilidad de los precios del petróleo. Según Walter, el avance de los vehículos eléctricos representa una estrategia lógica en un contexto donde las crisis del petróleo impactan directamente en las economías.
El informe de Ember resalta que por cada aumento de 10 dólares en el precio del barril de petróleo, el coste global de las importaciones netas se incrementa en aproximadamente 160,000 millones de dólares anuales, evidenciando la necesidad de buscar alternativas sostenibles para el futuro energético del país.
Frente a este panorama, la transición hacia energías limpias no solo es una cuestión de sostenibilidad ambiental, sino también una estrategia económica para reducir la exposición a las fluctuaciones del mercado internacional de petróleo.