CNTE concluye paro sin lograr acuerdos y advierte futuras protestas
El pasado viernes, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) finalizó un paro de 72 horas y desmontó su plantón en el Zócalo de la Ciudad de México, sin haber obtenido respuestas a sus demandas. Los docentes se movilizaron en al menos 22 estados del país, en rechazo a la reforma de la Ley del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) de 2007.
Desde las 15 horas, los maestros comenzaron a desmontar las casas de campaña que habían instalado desde el miércoles anterior. Aunque tenían planeada una última marcha desde el Ángel de la Independencia a las 14 horas, la convocatoria no alcanzó el impacto esperado.
Protestas en instituciones financieras
Durante la mañana, maestras y maestros de distintas secciones se concentraron en Paseo de la Reforma para protestar frente a diversas instituciones financieras, tales como MetLife, Banorte, Profuturo, Inbursa, Banamex y Sura. Estas acciones formaron parte de su estrategia para presionar por la derogación de la reforma del ISSSTE.
Impacto en el ámbito educativo
El paro de la CNTE afectó notablemente el sistema educativo en estados como Oaxaca, donde aproximadamente un millón de estudiantes quedaron sin clases en unas 12 mil escuelas. En Chiapas, los profesores disidentes bloquearon casetas de peaje, exigiendo la creación de 10 mil nuevas plazas. En contraste, en Hidalgo la movilización fue más simbólica, debido a la menor presencia de la CNTE en la entidad.
Advertencias de futuras acciones
A pesar de haber levantado el plantón, los docentes dejaron en claro que sus protestas podrían reanudarse en el futuro. En una advertencia dirigida al gobierno, señalaron que las acciones podrían intensificarse de cara a la Copa del Mundo de 2026, si no se deroga la Ley del ISSSTE. Bajo consignas como: “¡Si no hay solución, no rodará el balón!”, los maestros dejaron en claro su disposición a seguir luchando.
Este paro y las protestas asociadas nos recuerdan que el descontento magisterial persiste, y que las heridas abiertas por reformas pasadas aún no han sanado. La CNTE ha demostrado su capacidad de movilización y su intención de mantener la presión sobre el gobierno, en busca de cambios significativos en las políticas que afectan al sector educativo.