Pemex y autoridades contienen derrame de crudo en Río Seco, Tabasco

Acciones de contención en Paraíso, Tabasco

En respuesta a un derrame de crudo ocurrido en el Río Seco, a la altura de la ranchería Limón en el municipio de Paraíso, Tabasco, Petróleos Mexicanos (Pemex) ha implementado un operativo de emergencia para contener y recuperar el hidrocarburo. Este incidente se produjo tras un incendio en la refinería de Dos Bocas, y ha movilizado a diversas autoridades para mitigar el impacto ambiental.

Operativo coordinado entre Pemex y autoridades

El Gobierno de México, en coordinación con la Secretaría de Marina (Semar), la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y la Secretaría del Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible de Tabasco (Semades), ha desplegado esfuerzos significativos para gestionar la situación. Estos incluyen la instalación de barreras de contención y el uso de cordones oleofílicos, que han logrado confinar el crudo y evitar su dispersión hacia la laguna de Mecoacán, una zona ecológicamente sensible cercana al lugar del incidente.

Supervisión y limpieza intensiva

Las acciones no se limitan a la contención del derrame. Se han realizado recorridos de supervisión en el muelle y playa de la Estación Naval de Búsqueda, Rescate y Vigilancia Marítima (ENSAR) Dos Bocas, para garantizar la eficacia de las medidas adoptadas. Además, se han llevado a cabo reuniones de coordinación para evaluar el progreso de las tareas de limpieza y contención. Hasta la fecha, las operaciones han permitido la recolección de aproximadamente 240 kilogramos de material impregnado con crudo.

Medidas regulatorias y seguimiento

Profepa continúa con inspecciones regulares para asegurar que se cumpla con la normativa ambiental vigente, mientras que la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) ha solicitado a Pemex una investigación exhaustiva de la causa raíz del derrame. En paralelo, se mantiene un seguimiento técnico del caso para prevenir futuros incidentes y mejorar la respuesta ante emergencias ambientales.

Con estas acciones, las autoridades buscan no solo contener el daño inmediato al ecosistema, sino también establecer un precedente de gestión ambiental responsable en situaciones de riesgo similares.