Ataque en hospital de Sudán deja 64 muertos y agrava crisis humanitaria
Un ataque devastador en el Hospital Universitario Al Deai, ubicado en Darfur, Sudán, ha dejado al menos 64 personas muertas, entre ellas 13 niños, dos enfermeras, un médico y varios pacientes, según informó Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS). La tragedia ha incrementado el número de víctimas mortales en instalaciones sanitarias a más de 2,000 desde el inicio del conflicto en la región.
Impacto en la salud y la comunidad
El hospital, ahora fuera de servicio debido a los graves daños sufridos, era un recurso crucial para la población local. La interrupción de los servicios médicos esenciales ha generado una grave crisis humanitaria en una región ya afectada por la violencia y la falta de infraestructura.
Reacciones internacionales
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Sudán ha condenado enérgicamente el ataque, enfatizando la necesidad de proteger a los civiles y respetar el derecho internacional humanitario. “Hay que proteger a los civiles y al sistema sanitario, no atacarlos”, se lee en un comunicado de la ONU en sus redes sociales.
Además, la ONU ha indicado que, junto con organizaciones humanitarias y autoridades locales, están trabajando para mitigar las consecuencias del ataque y brindar asistencia a las víctimas.
Acusaciones y desmentidos
En medio de la tragedia, han surgido acusaciones cruzadas entre las Fuerzas de Apoyo Rápido y el ejército sudanés, quienes se culpan mutuamente por el bombardeo al hospital. Sin embargo, el ejército ha negado cualquier participación en el ataque.
La destrucción de esta importante instalación médica subraya los desafíos continuos que enfrentan las comunidades en Darfur, donde la violencia sigue siendo una constante y la ayuda internacional es más necesaria que nunca.