Irán acusa a EU e Israel de ataque en planta nuclear de Natanz
Las autoridades iraníes confirmaron que el sábado pasado se registró un ataque en el centro de enriquecimiento de uranio de Natanz, una de las principales instalaciones nucleares de Irán. A pesar del impacto, no se han detectado fugas de material radiactivo ni riesgos para la población cercana.
El gobierno iraní informó al Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) sobre el incidente. La organización indicó que no hay un aumento en los niveles de radiación fuera de la instalación, aunque mantiene una investigación abierta sobre lo sucedido. El Centro Nacional del Sistema de Seguridad Nuclear de Irán aseguró que la situación está bajo control y que no hay peligro para los residentes en las zonas aledañas.
Las autoridades iraníes consideraron el ataque como una violación del derecho internacional, en especial en el contexto de compromisos como el Tratado de No Proliferación Nuclear. Irán ha señalado a Estados Unidos e Israel como los responsables del ataque, afirmando que esta acción es parte de una escalada de tensiones en la región.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, instó a otros países a unirse a la ofensiva contra Irán, calificando al país persa como un “peligro para el mundo”. Durante una visita a las ciudades israelíes de Arad y Dimona, que fueron atacadas por misiles iraníes, Netanyahu destacó la necesidad de una respuesta internacional conjunta.
Por otro lado, Israel ha intensificado sus acciones militares en la región, incluyendo el bombardeo de la autopista que conecta la ciudad de Tiro en el sur de Líbano con el resto del país, destruyendo un puente clave sobre el río Litani. Estas acciones forman parte de una estrategia más amplia para “aplastar” a Irán, según declaraciones del primer ministro israelí.
En respuesta, Irán ha amenazado con atacar infraestructuras críticas en Oriente Medio, aumentando la tensión en una región ya afectada por conflictos prolongados. Esta amenaza surge tras el ultimátum del expresidente estadounidense Donald Trump, quien advirtió sobre la destrucción de centrales eléctricas iraníes si no se reabría el estrecho de Ormuz.
La situación actual es extremadamente volátil, con ambos bandos intercambiando amenazas. Observadores internacionales continúan monitoreando los acontecimientos, mientras el mundo espera una resolución pacífica que evite una escalada mayor del conflicto.