Hacienda reactiva subsidios a combustibles ante alza en precios

Subsidios a combustibles en respuesta a la crisis en Medio Oriente

La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) ha decidido activar, por segunda semana consecutiva, estímulos fiscales a los combustibles en México. Esta medida surge como respuesta al incremento en las cotizaciones internacionales del petróleo, derivado de la escalada del conflicto en Medio Oriente.

Detalles del estímulo fiscal

Según lo publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF), los ajustes al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) estarán vigentes del 21 al 27 de marzo de 2026. Estos estímulos buscan amortiguar las variaciones de precios en el mercado internacional, beneficiando directamente el bolsillo de los consumidores y, en particular, a los transportistas.

Diésel: el mayor beneficiado

El diésel es el combustible que recibe el mayor apoyo, con un estímulo de 61.80%, lo que se traduce en un descuento de 4.55 pesos por litro. Esto significa que la cuota final del IEPS para el diésel será de solo 2.81 pesos por litro. La decisión de priorizar el diésel se debe a su uso predominante en el transporte de mercancías, un sector crucial para evitar un impacto inflacionario en la cadena logística y el costo final de los productos básicos.

Gasolina Magna y Premium también reciben apoyo

En el caso de la gasolina Magna, el estímulo fiscal es del 24.08%, equivalente a una rebaja de 1.61 pesos por litro. Esto reduce la cuota final del IEPS a 5.08 pesos por litro. Por otro lado, la gasolina Premium recibe un subsidio por primera vez desde octubre de 2023, aunque los detalles específicos del estímulo no se han destacado en los informes iniciales.

Impacto y perspectivas

La reactivación de estos subsidios es una medida clave en un momento de incertidumbre en el mercado energético global. Con el precio del diésel superando los 31 pesos por litro en algunas partes del país, el gobierno busca mitigar el impacto en los costos de transporte y, en consecuencia, en la economía general de los hogares mexicanos.

Este enfoque refleja el compromiso del gobierno federal de proteger la economía interna ante fluctuaciones internacionales que podrían afectar el bienestar de los ciudadanos. La medida, aunque temporal, ofrece un respiro tanto a los consumidores como a los actores clave en el sector de transporte y logística.