Pemex enfrenta tercer derrame en Dos Bocas en menos de un mes
Tabasco, México – En un nuevo golpe a la seguridad ambiental y operativa, Petróleos Mexicanos (Pemex) ha confirmado un tercer derrame de hidrocarburos en las inmediaciones de la refinería Olmeca, ubicada en Dos Bocas, Tabasco. Este incidente, ocurrido este domingo, se suma a una serie de eventos críticos en la región, incluyendo un incendio el pasado 17 de marzo y un derrame anterior en las costas de Veracruz.
Acciones de respuesta inmediata
El Gobierno de México ha desplegado un operativo interinstitucional que involucra a la Secretaría de Marina (Semar), la Secretaría de Medio Ambiente (Semarnat) y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa). Las labores se centran en el muelle y la playa de la Estación Naval de Búsqueda, Rescate y Vigilancia Marítima (ENSAR), así como en el río Seco, en el municipio de Paraíso.
Hasta el momento, las cuadrillas de limpieza han recolectado aproximadamente 240 kilogramos de material impregnado con crudo. Se han instalado barreras de contención para evitar que el contaminante se disperse hacia cuerpos de agua cercanos. Pemex asegura que la situación está bajo control y no representa un riesgo inmediato para la población.
Preocupación entre los pobladores
A pesar de las declaraciones oficiales, los habitantes de Paraíso expresan su preocupación por la contaminación del río y los malos olores que persisten en la zona. Estos problemas, afirman, podrían afectar el turismo, especialmente durante la temporada de Semana Santa. “Los malos olores de los gases se siguen percibiendo a diario y ninguna autoridad se pronuncia”, lamentó un residente local.
El operativo de limpieza desplegado por Pemex involucra a 350 personas, cinco embarcaciones, siete barreras de contención y el uso de cordones oleofílicos. Sin embargo, la falta de información detallada sobre las causas del derrame y las medidas preventivas ha generado desconfianza entre la población.
Reacciones y contexto
El incidente ocurre en un contexto de crecientes críticas hacia la gestión de Pemex, especialmente en lo que respecta a la seguridad y el impacto ambiental de sus operaciones. La petrolera estatal ha sido cuestionada por minimizar la gravedad de los eventos recientes y por la aparente falta de transparencia en sus comunicados.
La situación en Dos Bocas también se desarrolla en medio de una serie de debates sobre la reforma energética en México, en la cual sectores empresariales han instado al gobierno a priorizar la seguridad y el crecimiento económico.
La comunidad y grupos ambientalistas están atentos a las acciones que Pemex y el gobierno implementarán para prevenir futuros incidentes y mitigar el daño ambiental ya causado. La presión social y las demandas de una mayor responsabilidad corporativa son cada vez más fuertes, reflejo del creciente interés público en la protección del medio ambiente y la seguridad comunitaria.