Alcaldes de Ribera de Chapala rechazan acueducto Presa Solís-León

Alcaldes de Ribera de Chapala piden diálogo sobre acueducto

En el marco del Día Mundial del Agua, los alcaldes de la Ribera de Chapala, junto con la alcaldesa, hicieron un llamado al Gobierno Federal para reconsiderar la construcción del Acueducto Presa Solís-León. Representantes de los municipios de Chapala, Ocotlán, Jamay, La Barca, Poncitlán, Jocotepec, Tizapán el Alto e Ixtlahuacán de los Membrillos expresaron su preocupación por las repercusiones ecológicas, económicas, turísticas y sociales que el proyecto podría acarrear.

El alcalde de Chapala, Alejandro de Jesús Aguirre Curiel, enfatizó que el proyecto impactaría negativamente al Lago de Chapala, el lago más grande de México, que actúa como un regulador ecológico vital. Aguirre Curiel destacó que sería irresponsable no expresar su oposición al acueducto, y solicitó un diálogo técnico con el Gobierno Federal en lugar de uno político.

Reacciones de otras autoridades

A pesar de las preocupaciones expresadas por los alcaldes, el líder estatal del PAN en Guanajuato, Aldo Márquez Becerra, afirmó que el acueducto, parte del Plan Nacional Hídrico, no afectará al Lago de Chapala ni a los campesinos locales. Además, resaltó la disposición de la gobernadora de Guanajuato, Libia García Muñoz Ledo, para dialogar sobre el tema.

Movilizaciones y protestas

Simultáneamente, cientos de manifestantes de los municipios ribereños realizaron una protesta en Guadalajara. Bloquearon la circulación en la avenida Federalismo con el objetivo de ser escuchados por la Comisión Nacional del Agua (Conagua). Entre los manifestantes se encontraban pescadores, rancheros y artesanos, quienes manifestaron su intención de permanecer ahí hasta recibir una respuesta oficial.

Problemas ambientales adicionales

Además, los alcaldes de Poncitlán y Ocotlán admitieron la existencia de descargas ilegales en sus cuerpos de agua, una problemática que agrava la crisis ambiental en la región. Han detectado a industrias que vierten desechos de manera irregular, afectando el equilibrio ecológico y la salud pública. Sin embargo, hasta ahora no se han aplicado sanciones económicas, y las autoridades locales buscan una solución a través de la mediación y la corrección técnica.

Los alcaldes de la Ribera de Chapala esperan que el Gobierno Federal considere sus preocupaciones y se abra a un diálogo que permita resolver el conflicto de manera satisfactoria para todos los involucrados, priorizando el bienestar del entorno natural y de las comunidades locales.