CFE lidera la transición energética de México con proyectos clave
La Comisión Federal de Electricidad (CFE) está fortaleciendo la capacidad de generación eléctrica en México mediante proyectos que priorizan tanto el uso de gas natural como de energías renovables. En su compromiso por liderar la transición energética del país, la CFE ha puesto en marcha iniciativas significativas, destacándose la Central Fotovoltaica (CFV) Puerto Peñasco.
Expansión de la capacidad de generación
La CFV Puerto Peñasco alcanzará una capacidad de 1,000 MW, posicionándola como la planta fotovoltaica más grande de América. Actualmente, dos de sus cuatro fases ya están operativas, sumando 420 MW al Sistema Eléctrico Nacional (SEN), mientras que las fases III y IV están en desarrollo.
En 2025, la CFE habrá puesto en marcha tres Centrales Ciclo Combinado (CCC) que cumplen con los más altos estándares de calidad, eficiencia y confiabilidad. Estas plantas han añadido 1,675.83 MW al SEN:
- El 14 de febrero, la CCC Salamanca en Guanajuato inició operaciones con una capacidad de 958.18 MW.
- El 5 de julio, la CCC San Luis Potosí en Villa de Reyes comenzó a operar, aportando 448.68 MW.
- En septiembre, la CCC en Santiago de Querétaro también se unió al esfuerzo nacional.
Proyecciones a futuro
La CFE proyecta incrementar en 10,402 MW la capacidad de generación eléctrica del país para el año 2030. Este crecimiento busca no solo satisfacer la creciente demanda energética, sino también impulsar un cambio hacia fuentes más limpias y sostenibles. La iniciativa incluye el uso de gas natural como combustible de transición, una estrategia que busca equilibrar el desarrollo energético con la mitigación de impactos ambientales.
Innovación en la extracción de litio
En paralelo, el Instituto Politécnico Nacional (IPN) está desarrollando un innovador proyecto de extracción sustentable de litio, un mineral clave para las baterías recargables utilizadas en dispositivos electrónicos y vehículos eléctricos. Este esfuerzo busca posicionar a México como un actor relevante en el panorama energético global, garantizando al mismo tiempo la protección del entorno natural en áreas con potencial minero.
La combinación de estos esfuerzos refleja un compromiso integral por parte de las instituciones mexicanas para avanzar hacia un futuro energético más limpio y sostenible.