Inicia 2026 con caída del 1.4% en remesas a México
Remesas a México disminuyen en enero: Primer retroceso desde 2015
Las remesas enviadas a México, una de las principales fuentes de divisas del país, cayeron un 1.4% en enero de 2026, alcanzando un total de 4 mil 594 millones de dólares. Este descenso representa la primera variación negativa interanual en un mes de enero desde 2015, según informó el Banco de México (Banxico).
El número de transacciones, principalmente desde Estados Unidos, disminuyó un 5.2% interanual, sumando un total de 11.5 millones de operaciones. A pesar de esto, el monto promedio por envío se incrementó un 3.9%, situándose en 401 dólares.
Causas de la caída y factores económicos
La disminución en el flujo de remesas se produce en un contexto de endurecimiento de las políticas migratorias en Estados Unidos, lo que ha afectado a la comunidad mexicana en ese país. Analistas de Valimex prevén que 2026 será un año de desafíos para las remesas, influido por un tipo de cambio fuerte y una inflación elevada que podrían limitar el poder adquisitivo de las remesas recibidas.
Además, especialistas de Banorte anticipan que el primer trimestre del año enfrentará distorsiones adicionales debido a las medidas aplicadas contra los migrantes mexicanos en Estados Unidos.
Impacto social y económico
El flujo de remesas no solo afecta a las familias que dependen de estos ingresos, sino que también tiene un impacto significativo en la economía nacional. Las remesas contribuyen a la estabilidad económica de muchas regiones en México, particularmente en áreas rurales donde son una fuente crucial de ingresos.
En 2025, México recibió un total de 61 mil 791 millones de dólares en remesas, pero la tendencia a la baja observada a finales de ese año y el inicio de 2026 genera preocupación entre los economistas sobre el futuro de este flujo financiero.
Perspectivas a futuro
A pesar de la caída inicial, algunos analistas esperan que el fortalecimiento del dólar y la recuperación económica en Estados Unidos puedan generar un repunte en los próximos meses. Sin embargo, el panorama sigue siendo incierto debido a las fluctuaciones económicas globales y las políticas migratorias en constante evolución.
En conclusión, el inicio de 2026 presenta un reto para las remesas a México, un fenómeno que tendrá que ser monitoreado de cerca por sus implicaciones económicas y sociales.