Nicolás Maduro enfrenta juicio en Nueva York; su hijo lo califica de ‘ilegal’
Nueva York, EE.UU. – El expresidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, enfrentan su segunda audiencia en un tribunal federal de Nueva York, donde son acusados de narcoterrorismo, tráfico de drogas y posesión de armas. El proceso judicial, que ha captado la atención internacional, fue calificado por Nicolás Maduro Guerra, hijo del exmandatario, como ‘ilegítimo e ilegal’. El joven diputado convocó a manifestaciones en apoyo a sus padres, llamando a Venezuela y al mundo a unirse ‘por la verdad, por la justicia, por la paz y por la libertad’.
Durante la audiencia, el juez Alvin Hellerstein, de 92 años, decidió mantener los cargos contra Maduro y Flores, aunque cuestionó las sanciones que impiden que los acusados financien su defensa con fondos venezolanos. Hellerstein comentó que, dado que Maduro y Flores ya están detenidos en Estados Unidos, no representan una amenaza para la seguridad nacional, lo que podría cambiar la situación respecto a las sanciones impuestas.
Maduro, quien se declaró ‘no culpable’ en su primera audiencia, sostiene que es un ‘prisionero de guerra’ y cuestiona la legalidad de su captura, ocurrida el 3 de enero de 2026 durante una operación militar en Caracas. En esta segunda comparecencia, se le vio en la sala del tribunal visiblemente más delgado y con el cabello más canoso, vistiendo el uniforme reglamentario de recluso.
El tema central de la audiencia fue la disputa sobre cómo pagar la representación legal de Maduro y Flores. Los abogados defensores argumentan que se están violando los derechos constitucionales de los acusados al impedirles utilizar fondos venezolanos para su defensa. Por su parte, el gobierno de Estados Unidos sostiene que no se pueden transferir fondos del gobierno venezolano debido a las sanciones vigentes.
En Caracas, Nicolás Maduro Guerra instó a sus seguidores a manifestarse y cuestionó el manejo mediático del caso, sugiriendo que las fuerzas opositoras utilizan su poder mediático para influir en la percepción pública. Su llamado a la movilización busca reforzar el apoyo interno e internacional hacia sus padres, en un contexto donde las tensiones políticas siguen siendo altas.
La próxima audiencia determinará los pasos a seguir en este proceso judicial de alto perfil, que no solo es crucial para el futuro de Maduro y Flores, sino también para las relaciones entre Estados Unidos y Venezuela. Los seguidores de Maduro esperan que las manifestaciones y la presión internacional logren influir en el resultado del juicio.