Sheinbaum se distancia de ‘operación cicatriz’ entre Morena y PT
Ciudad de México – La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo se desmarcó de la denominada ‘operación cicatriz’ entre Morena y el Partido del Trabajo (PT), la cual fue mencionada por el diputado Ricardo Monreal tras el desacuerdo entre los partidos de la Cuarta Transformación sobre el Plan B de la reforma electoral.
En una conferencia de prensa en el Palacio Nacional, Sheinbaum declaró: “No sé a qué cicatriz se refiera Ricardo Monreal“. La mandataria subrayó que lo más importante de su iniciativa fue aprobado, refiriéndose a la reducción de privilegios en organismos electorales, la disminución de regidurías en algunos ayuntamientos y el control de costos en congresos locales y el Senado.
El desacuerdo surgió cuando el PT presentó una reserva en el Senado que llevó a rechazar la modificación de la fecha de revocación de mandato, parte del mencionado Plan B. A pesar de esto, Sheinbaum aclaró que la parte fundamental de su propuesta, que busca reducir gastos excesivos, se mantuvo intacta.
“Nosotros enviamos una iniciativa; la parte más importante para nosotros, que tiene que ver con reducir los privilegios, fue aprobada“, indicó Sheinbaum. Sin embargo, reconoció que la propuesta sobre la revocación de mandato no alcanzó la mayoría necesaria para ser aprobada.
Sheinbaum también enfatizó que el futuro de las alianzas políticas entre Morena, PT y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) dependerá de las dirigencias de los partidos. “Ya depende de Morena cómo se van a establecer las alianzas y de los tres partidos que me apoyaron para llegar a la Presidencia; de los tres partidos ya depende su alianza posterior“, afirmó.
Por su parte, Ricardo Monreal había anunciado que ya se estaban realizando esfuerzos para reconciliar las diferencias entre Morena y el PT, lo que él denominó como una ‘operación cicatriz’. Sin embargo, la presidenta fue enfática al señalar que desconoce tales acciones y el supuesto proceso de reconciliación.
La situación refleja el complejo panorama político dentro de la Cuarta Transformación, donde las tensiones entre los partidos aliados pueden influir en la estrategia electoral rumbo a las elecciones futuras. La postura de Sheinbaum resalta su enfoque en los ajustes estructurales económicos por encima de las discordias internas.
Con el Plan B, el gobierno busca hacer más eficientes los recursos destinados a procesos electorales y reducir el gasto público, alineándose con las líneas de austeridad promovidas por la administración actual. La aprobación de esta parte de la iniciativa es un paso significativo, aunque las discordancias sobre la revocación de mandato demuestran que aún hay diferencias por resolver.