Senado de EE. UU. aprueba presupuesto sin fondos para ICE

En una sesión de alta tensión, el Senado de Estados Unidos aprobó en la madrugada del viernes 27 de marzo el presupuesto para el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), dejando fuera al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y parte de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP). La decisión se dio tras seis semanas de arduas negociaciones entre republicanos y demócratas.

¿Qué se aprobó y qué quedó fuera?

El proyecto de presupuesto aprobado permite el financiamiento de la mayoría de las operaciones del Departamento de Seguridad Nacional, pero excluye a ICE, una de las agencias más controvertidas bajo la administración de Donald Trump, y parte de las operaciones del CBP. Ambas agencias son esenciales en la política migratoria del presidente, particularmente en la implementación de medidas de detención y control fronterizo.

¿Por qué se dejó fuera a ICE?

La exclusión de ICE del presupuesto es resultado de la negativa del Partido Demócrata a seguir financiando la agencia sin implementar cambios en sus operaciones. Las tácticas extremas de ICE en la detención y deportación de inmigrantes indocumentados han estado bajo escrutinio público, generando rechazo entre varios sectores del Congreso.

Esta decisión se produce en medio de un contexto político complejo, donde las diferencias entre las dos cámaras del Congreso han llevado al cierre parcial del gobierno más prolongado en la historia de Estados Unidos. Miles de funcionarios federales han estado sin recibir sus salarios durante semanas, afectando a diversas agencias, incluidas algunas tan críticas como los Servicios Secretos y la Guardia Costera.

Acción ejecutiva para trabajadores de TSA

En un intento por mitigar los efectos del cierre gubernamental, el presidente Donald Trump firmó una acción ejecutiva para garantizar el pago a los empleados de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA). Esta medida busca evitar largas filas en los principales aeropuertos del país, asegurando que el sistema de viajes aéreos de Estados Unidos continúe operando con normalidad.

El secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, recientemente confirmado por el Senado, anunció que los trabajadores de la TSA comenzarían a recibir sus cheques a partir del lunes siguiente. Mullin enfrenta ahora el desafío de gestionar un departamento en crisis por el cierre presupuestario, impactando a más de 100,000 empleados sin sueldo.

La situación actual refleja las profundas divisiones políticas en el país, con un Congreso que aún no logra acordar una reforma migratoria que equilibre la seguridad fronteriza con el respeto a los derechos humanos de los inmigrantes.