Critican falta de acciones efectivas en búsqueda de desaparecidos

Ciudad de México. Organizaciones de derechos humanos y colectivos de familiares han manifestado su inconformidad con las acciones del gobierno federal para enfrentar la crisis de desapariciones en México. Según el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez (Centro Prodh), las estrategias actuales minimizan la magnitud del problema y no reconocen adecuadamente el esfuerzo de las familias y comunidades en la búsqueda de sus seres queridos.

El Comité contra las Desapariciones Forzadas de la ONU activó el artículo 34, señalando que las desapariciones en México ocurren de manera generalizada. El Centro Prodh criticó la afirmación gubernamental de que más del 90% de las personas desaparecidas han sido localizadas, señalando que muchas de estas acciones son resultado del trabajo de las familias, no del Estado.

Deficiencias en el Registro Nacional

Las organizaciones han destacado que las deficiencias en el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas son responsabilidad de las autoridades, no de las familias. La exigencia es clara: una metodología transparente y la corrección de expedientes incompletos. Reducir la crisis a una simple gestión de archivos ministeriales invisibiliza a las víctimas y sus familias.

Grace Fernández, representante de Búscame Buscando Desaparecidos México, lamentó que no se dieran a conocer acciones concretas para obtener más información sobre los miles de registros sin datos suficientes. Para muchas familias, la falta de información representa una negación de responsabilidad por parte del Estado.

El papel de las madres buscadoras

El Centro Prodh subrayó la importancia de reconocer la labor de las madres buscadoras y sus redes comunitarias. A pesar de los informes gubernamentales, la realidad en el terreno muestra que aún existen enormes desafíos para encontrar a las personas desaparecidas. La crisis de desapariciones no puede ser simplificada ni reducida a estadísticas administrativas.

En este contexto, los colectivos y las familias siguen exigiendo un diálogo amplio y participativo con las autoridades para establecer una agenda efectiva para la búsqueda, investigación, identificación y restitución de las personas desaparecidas. La transparencia en la metodología y un enfoque más humano y centrado en las víctimas son esenciales para abordar esta crisis de manera significativa.