Tragedia y protestas marcan reinauguración del Estadio Azteca
Tragedia en la reapertura del Estadio Azteca
La esperada reinauguración del Estadio Azteca, ahora conocido como Estadio Banorte, quedó marcada por un trágico incidente ocurrido minutos antes del amistoso entre México y Portugal. Un aficionado de 27 años perdió la vida tras caer desde una altura considerable en la zona de palcos del estadio. De acuerdo con la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de la Ciudad de México, el joven, quien presuntamente estaba en estado de ebriedad, intentó descender del segundo al primer nivel saltando por la parte externa del recinto, pero falló en su intento y cayó hasta la planta baja. A pesar de recibir atención médica inmediata, las heridas resultaron fatales.
Protestas durante el evento
Además de la tragedia, el evento fue escenario de protestas. Brenda Valenzuela, madre de Carlos Emilio Galván Valenzuela, un joven desaparecido en Mazatlán hace casi seis meses, se manifestó en la plaza renovada del estadio junto a otras madres buscadoras y activistas. Con una manta mostrando la fotografía de su hijo, buscaban llamar la atención sobre los miles de desaparecidos en México. Aunque las protestas se desarrollaron sin incidentes mayores, contrastaron con el ambiente festivo del evento.
Reto de movilidad superado
En el ámbito de la logística, la Ciudad de México pasó una prueba crucial de movilidad. Con miras al Mundial de 2026, las autoridades implementaron un plan que incluyó transporte gratuito y filtros de seguridad, permitiendo que más de 45 mil aficionados se desplazaran eficazmente hacia el estadio. Aunque las protestas y la tragedia opacaron parcialmente la jornada, el operativo de movilidad fue considerado un éxito.
Los eventos del día reflejan el complejo panorama social y de organización que enfrenta México al prepararse para ser sede del Mundial 2026, destacando la necesidad de conciliar celebraciones deportivas con demandas sociales urgentes.