Ceci Flores espera confirmación de ADN sobre restos encontrados en Sonora
Esperanza y Dificultad en la Búsqueda de Justicia
Ceci Flores, reconocida activista y líder del colectivo Madres Buscadoras de Sonora, enfrenta un momento crucial en su incansable búsqueda de justicia por su hijo desaparecido, Marco Antonio Sauceda Rocha. Los recientes hallazgos de restos óseos en las inmediaciones de Hermosillo, Sonora, han generado una renovada esperanza, aunque aún no se ha confirmado su identidad mediante pruebas de ADN.
El hallazgo se produjo el pasado 25 de marzo en el kilómetro 46 de la carretera 26. Sin embargo, el proceso de identificación se ha visto obstaculizado por las condiciones climáticas adversas y el tiempo que los restos permanecieron expuestos a la intemperie, según explicó Patricia Orduño Pastrana, titular de Servicios Periciales de la Fiscalía de Sonora. Esto ha complicado la obtención de un perfil genético concluyente.
Un Proceso Científico que Requiere Tiempo
Flores ha mantenido reuniones estratégicas con el fiscal general de Justicia del Estado de Sonora para agilizar el proceso de identificación. A pesar de los desafíos, la activista sigue firme en su determinación. “No voy a perder la fe”, declaró, enfatizando su deseo de proporcionar una digna sepultura a su hijo.
La activista expresó su agradecimiento a la sociedad por su apoyo y comprensión durante este difícil proceso. “Merezco un hijo completo”, afirmó Ceci Flores, subrayando la importancia de encontrar a su hijo en su totalidad para poder cerrar este doloroso capítulo de su vida.
Una Lucha Incesante
La historia de Ceci Flores es un testimonio conmovedor de la lucha de miles de familias en México que buscan a sus seres queridos desaparecidos. Además de Marco Antonio, Ceci también busca a su segundo hijo, Alejandro, desaparecido en Los Mochis, Sinaloa. La activista ha prometido continuar su búsqueda con la misma determinación y coraje que ha demostrado hasta ahora.
En una entrevista reciente, compartió la promesa diaria que hacía a su hijo: “Le prometía todos los días que no habría un lugar en el mundo donde no lo buscara”. Aunque el hallazgo de los restos no es el desenlace que deseaba, representa una oportunidad para acercarse a la verdad y la justicia que tanto anhela.
La historia de Ceci Flores y el colectivo Madres Buscadoras de Sonora sigue siendo una fuente de inspiración y esperanza para quienes enfrentan la misma desesperación. La determinación de estas madres es un recordatorio poderoso de la importancia de no olvidar a los desaparecidos de México.