EEUU permite llegada de petrolero ruso a Cuba en medio de crisis
La Guardia Costera de Estados Unidos ha permitido la llegada de un buque ruso cargado con más de 700 mil barriles de crudo a Cuba, una decisión que supone un alivio para la crisis energética que atraviesa la isla. El diario The New York Times informó sobre esta medida el pasado domingo, destacando que el buque, de nombre Anatoly Kolodkin y bandera rusa, es un tanquero sancionado tanto por Estados Unidos como por la Unión Europea.
Según los reportes, el petrolero se encontraba a menos de 24 kilómetros de la isla y se esperaba que entrara en aguas cubanas el domingo por la tarde, con la llegada al puerto de Matanzas prevista para el martes. Este envío se produce en el contexto de un bloqueo energético impuesto por el gobierno de Donald Trump tras la captura de Nicolás Maduro en Venezuela en enero, lo que ha intensificado la crisis energética en Cuba, caracterizada por apagones y racionamiento de combustible.
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, explicó que la autorización se dio por razones humanitarias y que cada caso será evaluado de manera individual. “No ha habido ningún cambio firme en nuestra política de sanciones”, afirmó, subrayando que el permiso para este barco no representa un cambio de política formal.
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, confirmó la llegada del buque al puerto de Matanzas, describiendo la carga como “suministros humanitarios”. Esta acción ha sido vista como un alivio inmediato para la economía cubana, que enfrenta una crisis humanitaria provocada por la escasez de productos debido al embargo estadounidense.
Por su parte, el presidente Trump ha declarado que “no tiene inconveniente” en que otros países suministren combustible a la isla, una declaración que contrasta con las políticas de sanciones aplicadas desde el inicio del año.
La flexibilización de las sanciones por parte de Estados Unidos para permitir este envío de petróleo ruso a Cuba destaca la complejidad de la situación geopolítica y económica en la región. Sin embargo, el futuro de estos permisos sigue siendo incierto, y está por verse si la administración estadounidense permitirá futuros envíos de crudo ruso a la isla.