Derrame de petróleo en el Golfo: más de 825 toneladas recolectadas
Continúa la recolección de residuos tras derrame de crudo en el Golfo de México
Las autoridades mexicanas han reportado la recolección de más de 825 toneladas de hidrocarburos en las costas del Golfo de México, principalmente en los estados de Veracruz y Tamaulipas, luego de un derrame de petróleo detectado a inicios de marzo. Este evento también ha afectado zonas costeras de Tabasco.
Hasta el momento, se han recolectado 785 toneladas en playas y 40.6 toneladas directamente en el mar. Las operaciones de limpieza han abarcado un total de 630 kilómetros de litoral, atendiendo 39 playas, un manglar y un estero, aunque el recale de hidrocarburos continúa siendo intermitente.
Controversias y acusaciones
Organizaciones ambientalistas, como Conexiones Climáticas y el Centro Mexicano de Derecho Ambiental, han acusado a Pemex de ocultar y falsear información sobre el derrame. Según estas ONGs, las manchas de hidrocarburos fueron visibles desde el 6 de febrero en imágenes satelitales, específicamente en la zona del ducto Old AK C en el complejo Cantarell.
Pemex ha rechazado estas acusaciones, afirmando que las operaciones en el Golfo son normales y que se han intensificado las acciones de atención y contención. El Grupo Interinstitucional, conformado por más de 3,000 elementos, incluyendo personal de la Marina y Pemex, está a cargo de las labores de limpieza.
Acciones de contención en marcha
Para mitigar el impacto ambiental, se han desplegado 47 buques y embarcaciones, 48 vehículos, 7 aeronaves y 2 drones aéreos y submarinos. Además, se han instalado 1,000 metros de barreras de contención en las áreas afectadas para prevenir la expansión del crudo. Estas acciones son parte de un esfuerzo coordinado por diversas agencias gubernamentales, incluyendo Semarnat, Profepa y ASEA.
El incidente ha generado preocupación tanto a nivel ambiental como social, dado el impacto que tiene en la biodiversidad y las comunidades costeras que dependen del mar para su sustento. La investigación sobre las causas y responsabilidades del derrame sigue en curso, mientras se busca mitigar los daños y restaurar las áreas afectadas.