Esperanza y esfuerzo en rescate de mineros en Sinaloa
En el municipio de El Rosario, Sinaloa, la búsqueda de los tres mineros atrapados en la mina Santa Fe continúa con esperanzas renovadas. Tras seis días de intensa labor, las autoridades y equipos de rescate mantienen el optimismo de encontrar con vida a los trabajadores, tras el derrumbe ocurrido el 25 de marzo.
Operación ininterrumpida
La Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC) ha liderado las operaciones, recorriendo 2.2 kilómetros de galerías subterráneas para acercarse a las áreas donde se presume que están los mineros. La prioridad es la extracción del agua acumulada en el punto más bajo de la mina con el uso de una motobomba de 10 HP, con el propósito de alcanzar una elevación natural después del tramo inundado, donde podrían encontrarse los trabajadores.
Refuerzos de Jalisco
Para fortalecer las labores de rescate, un grupo especializado en Búsqueda y Rescate Urbano (USAR) de Jalisco, conformado por 40 elementos, se ha sumado a las operaciones. Este equipo, solicitado por su experiencia en rescates complejos, llegó para relevar al personal que ha trabajado incansablemente desde el inicio del incidente. José Manuel Martínez Murillo, comandante regional de Protección Civil Jalisco, explicó que su llegada también busca aportar recursos técnicos y especialistas al operativo.
Coordinación y estrategias
A su llegada, el Grupo USAR Jalisco se integró al Puesto de Comando donde se coordinan las acciones operativas. En este punto, sostuvieron una reunión estratégica con autoridades federales y estatales, incluyendo a representantes de la Secretaría de la Defensa Nacional, Secretaría de Marina y Guardia Nacional, así como a la titular de la CNPC, Laura Velázquez Alzúa, y el gobernador de Sinaloa. Durante la reunión, evaluaron las estrategias implementadas previamente y ajustaron los planes para optimizar los esfuerzos de rescate.
Optimismo y desafíos
Laura Velázquez Alzúa, desde el lugar de los hechos, indicó que el rescate podría concretarse en la noche del 31 de marzo o la mañana del 1 de abril. Sin embargo, el principal obstáculo sigue siendo la acumulación de agua y lodo que impide el acceso a los últimos 15 metros donde se cree que están los mineros. La funcionaria subrayó la necesidad de bombas adicionales para extraer el agua y el lodo de manera cuidadosa, asegurando que cada paso se realice con la máxima precaución.
Mientras tanto, las autoridades continúan ofreciendo apoyo y acompañamiento a las familias de los mineros, quienes aguardan con esperanza y ansiedad el desenlace de esta ardua operación de rescate.