Senado aprueba reforma hídrica; oposición denuncia centralismo
En un ambiente de tensiones y acusaciones de centralismo, el Senado de la República aprobó en lo general la nueva Ley General de Aguas con 85 votos a favor y 36 en contra. La votación, impulsada por Morena y sus aliados del PVEM y PT, se realizó en un proceso expedito que evitó el análisis en comisiones, lo que generó críticas de la oposición.
La reforma busca regular el derecho humano al acceso, disposición y saneamiento del agua, priorizando su consumo humano y doméstico. Sin embargo, senadores de partidos como el PAN y el PRI expresaron su desacuerdo, señalando que las disposiciones son ‘centralistas’ y ‘regresivas’. Durante la discusión, se desplegaron mantas en las que se leía: “Expropiar el agua es condenar al campo a la pobreza y a la falta de alimentos para el pueblo”.
El senador de Morena, Óscar Cantón Zetina, defendió la iniciativa al afirmar que pone en el centro a las personas y no a los grandes acaparadores, creando un ‘trinomio virtuoso entre tierra, agua y gente’. En contraste, el diputado del PAN, Ismael Pérez Pavía, criticó la falta de atención a las necesidades del campo y la centralización de decisiones, lo que considera un retroceso histórico para el federalismo.
Pérez Pavía también denunció que la reforma no contempla presupuesto ni infraestructura necesaria y mencionó los rezagos de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), como los más de 27 mil trámites pendientes. Según él, la nueva ley criminaliza a los productores agrícolas con la introducción de nuevas multas y facultades discrecionales para cancelar concesiones.
La legislación, que fue aprobada previamente por la Cámara de Diputados tras intensas discusiones, ha sido impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum. Sin embargo, el senador Ángel García Yáñez comentó que la ley nace ‘manchada de inconstitucionalidad’ y prisas políticas, acusando que no se consultó adecuadamente a los ciudadanos ni a las comunidades indígenas.
El presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado, Adán Augusto López, señaló que la rapidez del proceso respondió a la conformidad con lo aprobado por los diputados en San Lázaro. A pesar de las críticas, el oficialismo sostiene que la nueva ley es un paso necesario para enfrentar la creciente presión sobre los recursos hídricos del país.